Ecuador registró un fin de semana trágico tras una violenta arremetida criminal que dejó más de 60 muertes violentas en todo el territorio nacional entre las 00h00 del sábado 12 de septiembre y la mañana de este lunes 14.
La Zona 8 —integrada por Guayaquil, Durán y Samborondón— reportó casi la mitad de los casos del fin de semana. Ataques dirigidos por sujetos armados a bordo de motocicletas y vehículos livianos afectaron a distritos críticos como Nueva Prosperina, el Sur de Guayaquil y diversos sectores de Durán, donde las disputas entre facciones delictivas por el control de rutas y territorios continúan generando víctimas.
En Manabí, la escalada afectó principalmente a los cantones de Montecristi y Manta. Uno de los hechos de mayor conmoción ocurrió la noche del sábado en el sector Tierra Santa de Montecristi, donde dos hermanos fueron acribillados al interior de un inmueble. A este caso se sumaron sicariatos en Manta y Portoviejo.
En Santa Elena, la violencia irrumpió en la zona turística de Montañita durante la jornada del domingo 13, cuando un atentado balístico contra un establecimiento comercial dejó un saldo de tres personas fallecidas y un herido grave.
En Bolívar, el cantón Las Naves fue escenario del asesinato de una abogada y su hija, acribilladas por delincuentes en motocicleta.
Adicionalmente, se contabilizaron hechos mortales en Tachina (Esmeraldas), así como en zonas de Los Ríos y El Oro.
Cifras acumuladas y comparativo anual
La persistencia de estas estructuras criminales mantiene las estadísticas en niveles alarmantes, aun bajo la vigencia de estados de excepción e intervenciones militares conjuntas.
Desde el 1 de enero hasta mediados de septiembre de 2026, Ecuador acumula un estimado de 5.890 homicidios intencionales a escala nacional. Esta cifra toma como base los 4.882 asesinatos confirmados oficialmente al cierre de julio y la tendencia promedio sostenida de los meses de agosto y septiembre.
Al comparar este registro con el mismo periodo del año anterior —entre el 1 de enero y mediados de septiembre de 2025, cuando el país sumaba aproximadamente 6.450 muertes violentas—, se observa una reducción cercana al 8,6 %.
Sin embargo, pese a este leve descenso frente a 2025 (el año más sangriento en la historia del país), el acumulado de 2026 se sitúa como el segundo indicador de violencia criminal más alto jamás registrado en la historia reciente ecuatoriana.

