La travesía de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos con paradas en Argentina y Ecuador concluyó este miércoles con su llegada a Miami. El senador y excandidato presidencial brasileño, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, completó un escape internacional en avión privado tras haber perdido las elecciones presidenciales de Brasil frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El viaje se realizó pese a que pesaba sobre él una restricción judicial de salida del país y una orden de entregar sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero.
Cruce terrestre y despegue desde Argentina
La Dirección Nacional de Migraciones de Argentina confirmó que Bolsonaro, de 45 años, ingresó a su territorio la noche del martes 27 de octubre junto a su esposa y sus dos hijas. La comitiva cruzó la frontera en automóvil a las 22:50 hora local a través del Puente Internacional Tancredo Neves, que une la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu con la argentina Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones. Según las autoridades argentinas, el ingreso se registró sin incidentes ya que contaban con documentación hábil de viaje.
Apenas 40 minutos después de pisar suelo argentino, a las 23:30, la familia abordó un avión privado Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, operado por la empresa Baires Fly S.A., con destino inicial hacia Ecuador.
Escala técnica en Guayaquil
La aeronave ingresó a espacio aéreo ecuatoriano y aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo de Guayaquil en la madrugada de este miércoles a las 03:46 hora local. El paso de Bolsonaro por Ecuador fue estrictamente técnico y de corta duración. La aeronave permaneció menos de una hora en la pista guayaquileña con el único propósito de reabastecerse de combustible antes de reemprender su vuelo hacia el norte.
Recepción en Miami respaldada por Donald Trump
De acuerdo con las plataformas de monitoreo de tráfico aéreo como FlightRadar, el Gulfstream completó su trayecto final al aterrizar en el Aeropuerto Opa-locka de Miami a las 10:24 hora local (13:24 GMT).
El arribo a los Estados Unidos cuenta con el respaldo político directo de la Casa Blanca. El presidente estadounidense, Donald Trump, estrecho aliado de la familia Bolsonaro, declaró públicamente que permitiría la entrada del político derrotado y sus familiares. Paralelamente, fuentes del Departamento de Estado norteamericano confirmaron la concesión de visados para garantizar su permanencia en el país. La huida ha provocado fuertes reacciones en Brasil, donde el presidente electo Lula da Silva calificó el hecho de «vergonzoso». (I)
