El presidente de Argentina Javier Milei ha señalado en diversas oportunidades su propósito de reivindicar a las Fuerzas Armadas y ha anunciado la compra de armamento y vehículos militares. Por ello, con dos decretos que le permitieron evitar el debate público, dispuso que el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada pueden intervenir en asuntos de seguridad interior, algo hasta ahora vedado.
Milei dice que la seguridad en Argentina se ha deteriorado y que es necesario que intervengan las Fuerzas Armadas en este propósito.
Milei indicó que «ha visto los resultados en otros países y que Argentina debe ir por el mismo camino».
Así, Milei busca el poder de decidir cómo y cuándo actuarán los militares se lo reserva el propio Ejecutivo, es decir, que no mediarán mecanismos de control. Estas son las primeras medidas concretas de Milei encaminadas a revertir la distinción entre defensa y seguridad, una separación que está en la base de la restauración democrática en el país. Tras los crímenes aberrantes de la última dictadura militar (1976-1983), hace 36 años el Congreso resolvió por ley que las Fuerzas Armadas solo pueden actuar ante una “agresión de origen externo”.
El actual Gobierno hizo un intento de modificar ese consenso en agosto pasado, con un proyecto que no tuvo apoyos en el Parlamento y nunca fue tratado. Ahora Milei volvió a la carga con los decretos 1107 y 1112, firmados el 18 y el 19 de diciembre pasados.
