El papa León XIV ha alertado este viernes de que la Inteligencia Artificial puede provocar «una sustitución progresiva de la realidad» por una «burbuja» que derive en conflictos, miedos y violencia, en un discurso en la Universidad Católica de África Central en la tercera jornada de su visita a Camerún.
El papa, que por la mañana viajó en avión a Duala para celebrar una misa multitudinaria, a su regreso visitó esta institución, fundada en 1989 por la Asociación de Conferencias Episcopales de África Central, y donde los estudiantes y miles de jóvenes del país le recibieron con entusiasmo.
En un ambiente festivo, el papa pronunció un discurso muy académico y afirmó que «mientras que muchos en el mundo parecen perder sus puntos de referencia espirituales y éticos, dejándose envolver por el individualismo, las apariencias y la hipocresía, la universidad es, por excelencia, un lugar de amistad y cooperación, así como de introspección».
Y agregó que «urge considerar la fe en el marco de los escenarios culturales y los retos actuales, para que así resalte su belleza y credibilidad en los diferentes contextos, especialmente en aquellos más marcados por las injusticias, las desigualdades, los conflictos y la degradación material y espiritual».
Los cristianos y «sobre todo los jóvenes católicos africanos, no deben tener miedo de ‘las cosas nuevas'», señaló, y la universidad «puede formar a pioneros de un nuevo humanismo en el contexto de la revolución digital».
Nuevo documento sobre la IA
A este respecto, el papa afrontó uno de los temas de este inicio de pontificado y al que está dedicando un nuevo documento: la Inteligencia Artificial (IA).
El papa criticó que los sistemas de IA «organizan de manera cada vez más invasiva nuestros entornos mentales y sociales».
Por ello indicó que es necesaria en las universidades «una formación humanística capaz de revelar las lógicas económicas, los prejuicios incorporados y las formas de poder que moldean la percepción de la realidad.
Para León XIV, «el desafío que plantean estos sistemas es más profundo de lo que parece», pues «no se trata sólo del uso de nuevas tecnologías, sino de la sustitución progresiva de la realidad por la simulación de esta».
«En los entornos digitales, estructurados para persuadir, la interacción se optimiza al grado de volver superfluo el encuentro real, la alteridad de las personas de carne y hueso se neutraliza y la relación se reduce a una respuesta funcional», advirtió el papa, que agregó: «Queridos amigos, en cambio, ustedes son personas reales».
Y cuando la simulación se vuelve una norma, alertó, «la capacidad humana de discernimiento se atrofia y nuestros vínculos sociales se encierran en circuitos autorreferenciales que nos dejan de mostrar la realidad»
Vivimos en burbujas
«De esta manera vivimos como dentro de burbujas impermeables unas con otras, nos sentimos amenazados por cualquiera que sea diferente y nos deshabituamos al encuentro y al diálogo. Así es como se extienden la polarización, los conflictos, los miedos y la violencia», añadió.
«No está en juego un simple riesgo de error, sino una transformación de la relación misma con la verdad», alertó.
También aseveró que justo en este ámbito es donde la universidad católica tiene «el deber de asumir una responsabilidad de primer orden» y preparar «sobre todo a los futuros líderes, a los funcionarios públicos, a los profesionales y a los otros futuros actores sociales para desempeñar con rectitud las tareas que se les confiarán, para ejercer sus responsabilidades con integridad y para inscribir su acción en una ética al servicio del bien común».
A los estudiantes, les pidió «que aprendan a convertirse en constructores del futuro de sus respectivos países y de un mundo más justo y más humano».
Mientras, animó a los profesores «a encarnar los valores que desean transmitir, ante todo la justicia y la equidad, la integridad, la sensibilidad del servicio y de la responsabilidad».
«¡No traicionen este noble ideal! Además de ser guías intelectuales, sean modelos cuya rigurosidad científica y honestidad personal eduquen la conciencia de sus estudiantes. África necesita liberarse de la plaga de la corrupción», añadió el papa.
El pontífice concluirá este sábado su visita a Camerún con una misa en el aeropuerto y después se trasladará a Angola. EFE (I)
