El fotógrafo palestino Saber Nuraldin, finalista del premio Foto del Año del World Press Photo, aseguró este jueves que su foto muestra “supervivencia, urgencia y desesperación” y que su reconocimiento es una forma de que “la historia de Gaza y de su gente” sea vista por el mundo, ante una crisis humanitaria que sigue golpeando la Franja.
La imagen, titulada “Ayuda Humanitaria en Gaza” y capturada por Nuraldin para EPA Images, muestra a decenas de civiles subidos a un camión de ayuda en julio pasado, intentando alcanzar sacos de harina en condiciones extremas y tras meses aislados por el cerco total impuesto por Israel a los civiles de la Franja desde 2023.
La situación humanitaria continúa siendo crítica en Gaza pesé al alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre del año pasado, y que en la práctica Israel viola prácticamente a diario y durante el cual ha matado a más de 780 personas.
La escena, captada por Nuraldin en medio de las advertencias de la ONU sobre la hambruna por escasez de alimentos en Gaza, refleja “supervivencia, urgencia y desesperación”, explica el fotógrafo, tras anunciarse hoy que su foto es una de las finalistas a Foto del Año.
El jurado del World Press Photo destacó que la fotografía ilustra “la magnitud y urgencia de la hambruna” en el segundo año de la campaña militar israelí en Gaza.
Nuraldin, nacido en 1980 en la Franja y testigo directo de la realidad que documenta desde 1997, relata que tomó la imagen en condiciones límite.
“Estaba físicamente agotado y débil por el hambre y el calor, pero decidido a documentar lo que estaba ocurriendo. Fue un momento de urgencia y de responsabilidad”, afirma.
El fotógrafo subraya que no solo observa, sino que forma parte de la misma realidad que captura.
“Soy tanto testigo como parte de la misma realidad. Vivo las mismas condiciones, sufro las mismas carencias y documento lo que experimento a mi alrededor”, explica.
La crisis alimentaria en Gaza ha sido denunciada de forma reiterada por diferentes organismos y gobiernos.
Como parte de un caso iniciado por Sudáfrica contra Israel por genocidio, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), máximo tribunal de la ONU, dictó en 2024 varias medidas cautelares contra Israel, entre las que le exigió evitar que su Ejército cometa actos de «genocidio» contra los palestinos de Gaza.
También le ordenó “tomar todas las medidas necesarias y efectivas”, en cooperación con la ONU, para asegurar la provisión “sin impedimentos y a gran escala” de servicios básicos y asistencia humanitaria, incluidos alimentos, agua, electricidad, combustible, refugio, ropa, requisitos de higiene y saneamiento, suministros y atención médicos.
Según datos de Naciones Unidas, al menos 2.435 personas murieron entre mayo y octubre de 2025 mientras intentaban acceder a ayuda alimentaria; y a pesar del alto el fuego vigente, más del 75 % de la población sigue enfrentando hambre y desnutrición.
La Corte Penal Internacional (CPI) emitió en 2024 una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluido el uso del hambre como arma de guerra contra la población civil de Gaza.
Nuraldin insiste en que su trabajo busca evitar la indiferencia porque, subraya, “detrás de cada imagen hay una realidad humana: hambre, agotamiento y dignidad; la gente no debería volverse insensible ante ese sufrimiento”, señala.
La situación sobre el terreno, añade, sigue siendo “muy grave”, con necesidades básicas “extremadamente frágiles” y una población que lucha por sobrevivir en condiciones que considera insostenibles a largo plazo.
Más allá del reconocimiento profesional, que compara con el Balón de Oro en el fútbol, el fotógrafo ve en el World Press Photo una plataforma para dar visibilidad internacional a la situación del pueblo palestino.
Su objetivo inmediato, sin embargo, es personal: lograr evacuar a sus hijos, que llevan años sin «una vida normal, ni actividad real» debido al conflicto: “Quiero que vivan como cualquier otro niño”, afirma.
En total, más de 72.550 personas (entre ellas, 21.000 niños) han muerto por fuego israelí en Gaza desde que el Ejército lanzara su brutal ofensiva tras los ataques de Hamás de octubre de 2023. EFE (I)
