La audiencia de juicio del caso Sinohydro sufrió este miércoles 20 de mayo un nuevo tropiezo en la Corte Nacional de Justicia. La diligencia, que había avanzado parcialmente en días anteriores, quedó suspendida luego de que la Fiscalía pidiera diferirla a última hora, y ahora se retomará el martes 26 de mayo de 2026.
El proceso, uno de los más sensibles por su vínculo con la trama de presuntos sobornos alrededor de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, tiene llamados a juicio a 21 personas, entre ellas el expresidente Lenín Moreno. La causa investiga un presunto delito de cohecho y ha mantenido la atención pública por la relevancia política de los implicados y por el alcance de las acusaciones.
La suspensión de este miércoles se produjo cuando el fiscal general encargado, Carlos Alarcón, solicitó el diferimiento al señalar que debía atender otra diligencia judicial relacionada con el caso Apagón y que no contaba con subrogante. Ese pedido obligó al tribunal a detener la audiencia, que ya venía marcada por una agenda procesal compleja y por la expectativa de que Fiscalía lograra sostener su acusación con la prueba anunciada.
En las jornadas previas, la Fiscalía había comenzado la presentación de elementos de convicción y pericias para apuntalar su teoría del caso. Medios que cubren la audiencia señalaron que el Ministerio Público intentaba respaldar la acusación con informes técnicos y testimonios dentro de un expediente que ha estado en el centro del debate judicial y político desde que se activó formalmente en Quito.
El caso Sinohydro gira en torno a una presunta red de pagos ilícitos relacionados con la adjudicación de la obra Coca Codo Sinclair. La investigación ha buscado determinar si hubo beneficios indebidos a cambio de decisiones administrativas o contractuales vinculadas al proyecto, una de las mayores obras de infraestructura del país.
La reprogramación para el 26 de mayo mantiene vivo un proceso que ya ha tenido varios sobresaltos, suspensiones y cambios de agenda. Para la Fiscalía, la próxima fecha será clave para sostener la acusación; para las defensas, en cambio, el aplazamiento abre más tiempo para afinar estrategias en un juicio que combina alta sensibilidad jurídica con evidente impacto político.
