La lucha y el coraje ilimitado fueron las armas del ecuatoriano Richard Carapaz (EF Education) para imponerse en solitario en la decimoctava etapa del Tour de Francia, disputada entre Voiron y Orcières-Merlette, de 185,2 km, en la que retuvo el maillot amarillo el esloveno Tadej Pogacar.
Los valores del guerrero de la ruta se concentraron en Richard Carapaz (El Carmelo, 33 años) para volver a demostrar la raza de un ciclista que nunca se rinde y que siempre da la cara en la lucha por lograr sus objetivos. En la primera etapa alpina provocó la fuga buena del día, la mantuvo y la remató en solitario en el último ascenso.
«La locomotora del Carchi», combativo del día, atacó dentro del grupo de 6 hombres en fuga en dos ocasiones camino de la cima de Orcières-Merlette. En la segunda, a 3,5 km de meta, apretó los dientes y comenzó la exhibición. Pura rabia, auténtico coraje por la gloria. Levantó los brazos pleno de felicidad en el mismo lugar donde en 1971 Luis Ocaña le endosó 8 minutos al ‘Canibal’ Eddy Merckx.
Carapaz, quien pasó momentos muy difíciles en primavera con intervención quirúrgica incluida, remachó su hazaña con un tiempo de 4h.26.21, a una media de 41,7 km/h. Batió por 47 segundos al suizo Mauro Schmid (Jayco) y al estadounidense Matteo Jorgenson (Visma). En el grupo en fuga estuvo el español Raúl García Pierna, pero al final se hundió a 2.12 del ganador.
«Ha sido un día especial, etapa muy bonita para mi familia, eso es lo más grato, saber que el trabajo que hago tiene compensación. Lo intenté varias veces, pero en un día muy duro estuve atento a los cortes y el final se me daba bien, y cogí mi distancia para atacar y ganar», dijo Carapaz, emocionado, en meta.
Pogacar y los favoritos pasan página con tregua
Tregua entre los favoritos, en cuyo sector no hubo gresca. Nadie atacó a Pogacar y Del Toro, teniendo en cuenta que los hombres del UAE no estaban finos de salud. El esloveno salvó la jornada sin sobresaltos, con las mismas diferencias, en espera de las dos pruebas de fuego en el Alpe D’Huez.
Pogacar sigue en su cómodo colchón de 4.32 sobre Remco Evenepoel, con Del Toro a 6.51, Paul Seixas a 7.11 y Juan Ayuso quinto a 9.22. La gran novedad fue el salto de Richard Carapaz al puesto 10 de la general a 8.14.
El pelotón se rompe en mil pedazos y los favoritos ceden la etapa
La primera etapa alpina salió revolucionada de Voiron camino de Orciéres-Merlette, jornada con 5 puertos y casi 4.000 metros de desnivel que servía de aperitivo previo a la doble cita del Alpe D’Huez. Desde la salida de Voiron los guerreros habituales salieron a escena.
Múltiples ataques, fugas y neutralizaciones encadenadas hasta que se fraguó un proyecto serio con el francés Valentin Paret, empeñado en puntuar en los puertos para acercarse al maillot de puntos de Pogacar, el incansable Raúl García Pierna, el ecuatoriano Richard Carapaz, quien no renuncia a un triunfo de etapa, Johannessen, Mauro Schmid y Jorgenson.
En el pelotón no hubo el menor intento por arruinar la ilusión de los aventureros, desperdigados en grupos por delante. El UAE dio muestras de debilidad muy pronto con McNulty y Wellens descolgados, tal vez por alguna molestia física relacionada con el estomago, como la que padeció Adam Yates la víspera.
Paret Peintre amenaza el maillot de la montaña de Pogacar
A 40 km de meta los 6 de cabeza tenían 1.20 minutos sobre el sector del colombiano Egan Bernal, Vacek, Arensman y Castrillo. Otro grupo con Castrillo, Pedersen y Einer Rubio cedía 4 minutos y a más de 8, el pelotón con el maillot amarillo renunciaba a disputar el triunfo de etapa.
Antes de la Cota de Saint-Léger-les Melèzes (3a, 2,5 km al 6,9) ya se había producido el abandono del estadounidense Brandon McNulty, uno de los hombres fuertes de Pogacar en la montaña. El retraso permitido por el UAE, y sin asumir un ritmo de caza como en otros ocasiones, no fue aprovechado por ningún equipo con intereses en la general para poner a prueba una posible debilidad física de la formación emiratí.
En la cima del puerto Paret Peintre volvió a puntuar en cabeza, por lo que se puso a 5 puntos del maillot «faralaes». Un podio en meta le pondría líder. Un aliciente más para una etapa que se iba a decidir en el ascenso a Orcières Merlette (1a, 7,1 km al 6,7).
Nada más iniciarse la subida cedió «medio muerto» Raúl García Pierna después de un esfuerzo tremendo durante todo el día. Los 5 compañeros de la aventura se controlaron hasta que Richard Carapaz decidió abrir la caja de los truenos. El ecuatoriano es de los que mueren con las botas puestas.
El ganador del Giro 2019 y campeón olímpico 2020 atacó a 4,1 km de la cima de Merlette, pero paró al recibir la compañía de Paret Peintre. La locomotora ecuatoriana no se conformó y soltó el latigazo definitivo en su momento, en sus distancias, donde sabía que iba a ser definitivo para levantar los brazos.
Dicho y hecho. A 3,5 km de meta explotó e inició el paseo triunfal hasta la gloria. Ganador de 4 etapas en el Giro y 3 en la Vuelta, se fue directo hacia al botín más buscado. Cumplió el objetivo que se marcó en la salida de Barcelona. Sin discusión. Un premio para celebrar su segunda victoria en el Tour, la 25 en su palmarés. Los valientes suelen tener recompensa.
El Alpe D’Huez abre las puertas del cielo
El Alpe D`Huez ofrece dos metas en alto en la presente edición, la primera de ellas este viernes en la decimonovena etapa que saldrá de Gap con un recorrido de 127,9 km. Jornada corta para el segundo capítulo de la trilogía de los Alpes.
Hasta el mítico puerto, tres anteriores, el Col Bayard (2a, 4,7 km al 7,2 por ciento), el Col du Noyer (1a, 7,2 km al 8,5) y el Col d’Ornon (2a, 5,4 km al 6,4). Para los últimos 13,8 km al 8,1 esperan las famosas 21 curvas de herradura hasta meta, cada una con el nombre de los conquistadores de la cima. EFE
