La reciente deportación desde Estados Unidos e ingreso a prisión del exministro del Interior de Rafael Correa, José Serrano, ha generado un fuerte eco en el escenario político y social de Ecuador. Entre las voces más contundentes tras su reclusión en la cárcel El Encuentro se encuentran las de Amanda Villavicencio y Patricia Ochoa, figuras emblemáticas que han liderado por años la búsqueda de justicia en dos de los casos de magnicidio y ejecución extrajudicial más conmovedores del país.
Ambas mujeres coincidieron en que este hecho quiebra un largo ciclo de impunidad en el país.
Amanda Villavicencio: «Una gran victoria para el país»
Amanda Villavicencio, hija del asesinado excandidato presidencial Fernando Villavicencio, calificó la llegada de Serrano como un paso histórico. A través de un pronunciamiento emitido en sus redes sociales, donde recordó las denuncias de su padre contra el correísmo, se mostró firme frente al exfuncionario:
«Desde Gabela hasta el caso Magnicidio FV, una cadena de delitos que parecía destinada a quedar en la impunidad. Los grandes intocables del correísmo empiezan, por fin, a rendir cuentas», manifestó Villavicencio.
La Fiscalía General del Estado ha vinculado formalmente a Serrano como presunto autor intelectual del asesinato de Fernando Villavicencio, por lo que su retorno judicial al país representa la oportunidad clave para que responda directamente ante los tribunales por este crimen.
Patricia Ochoa: «Que pague por el daño que ocasionó»
Por su parte, Patricia Ochoa, viuda del general Jorge Gabela —excomandante de la Fuerza Aérea Ecuatoriana asesinado en 2010—, reaccionó de forma tajante ante el traslado del exministro:
«Que pague por el daño que ocasionó a muchos con su maldad», aseveró Ochoa, en una clara alusión a la gestión de Serrano y el manejo institucional que se le dio al caso de su esposo durante los años del correísmo.
Ochoa ha sostenido una batalla legal de más de una década para esclarecer el asesinato de su cónyuge, un crimen estrechamente ligado a las denuncias de corrupción sobre la adquisición de los helicópteros Dhruv.
La captura y posterior reclusión de José Serrano marca un hito para las familias de las víctimas del poder político en Ecuador. Activistas y defensores de derechos humanos han respaldado la postura de ambas mujeres, señalando que el proceso judicial que ahora enfrenta el exministro en suelo ecuatoriano determinará si las instituciones del Estado están listas para cerrar de forma transparente capítulos oscuros de la historia nacional reciente. (I)

