Este 3 de septiembre de 2026, en un video emitido en el noticiero de NTN24, en Bogotá, la periodista guayaquileña Ruth del Salto informó que se va. Quince años en la cadena internacional, de Bogotá a Doha y de vuelta al circuito latinoamericano, se cierran con gratitud y con una frase que resume su estilo: “Hoy me bajo de este tren extraordinario de NTN24, pero no del viaje”.
La historia empieza en Guayaquil. Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, Ruth del Salto llegó a Ecuavisa casi adolescente de oficio. Entró de práctica a los 20 años, pasó por producción y reportería y terminó frente a cámara en Televistazo, Contacto Directo, Contacto al Amanecer y Contacto en la Comunidad. Once años en el Canal del Cerro. En febrero de 2011 se despidió de esa casa para aceptar una oferta que, según contó entonces, no había buscado: NTN24, el canal internacional de RCN, con sede en Bogotá y vocación continental.
Colombia la formó de otra manera. Allí dejó de ser solo presentadora y se convirtió en directora de programas unitarios. Condujo La Mañana, El Informativo, Ángulo, Club de Prensa Ecuador y Del Salto al Dato. Aprendió a trabajar sin teleprompter, a armar un debate y a sostener la actualidad ecuatoriana desde fuera del país. En 2011, el mismo año del salto profesional, se casó en Guayaquil con el abogado español David Álamos. Los dos hijos de la pareja nacieron en Colombia.
En 2022 dio otro salto, esta vez geográfico. Se mudó a Doha, Qatar, con su familia. El Mundial de fútbol era la excusa pública; el reto real era montar un estudio de televisión en una habitación de su casa. Maquillaje, cámara, redacción, conducción: todo desde cuatro paredes, con la diferencia horaria como compañera de jornada. Desde allí siguió al frente de Ángulo y de Club de Prensa Ecuador, y contó cómo se vive en un país seguro, diverso y extraño para una latinoamericana. “En Qatar volví a empezar”, dijo entonces.
Esa etapa no fue solo postales del desierto. En junio de 2025, tras el ataque iraní con misiles a la base estadounidense de Al Udeid, evacuó temporalmente Doha con su familia, horas antes del cierre del espacio aéreo. En diciembre de ese mismo año se despidió de Qatar con un “shukran” en Instagram: hospitalidad árabe, mezquitas que ordenan el tiempo, migrantes que construyen dignidad lejos de casa. Volvería, prometió, “con la mente y con el alma”. La salida de Qatar no era, todavía, la salida de NTN24.
Ahora sí lo es. En su despedida de esta semana recuerda el privilegio de haber llevado el periodismo más allá de las fronteras: de Ecuador a Bogotá, de Colombia a Medio Oriente. Dice que no cambia la pasión por contar, escuchar, escribir, transmitir y conectar. Y deja la puerta abierta: otro andén, otros paisajes, nuevas maneras de hacer lo que ama.
En Ecuador la recuerdan también como moderadora de debates presidenciales. Estuvo en la primera vuelta de 2021, junto a Andrés Jungbluth, y volvió a la mesa en 2023 y en la segunda vuelta de 2025. Esa es otra de sus marcas: la periodista que vive afuera y, aun así, le pone el micrófono a la política nacional.
A esta hora no se conoce el siguiente destino. Solo que Ruth del Salto, a casi 25 años de carrera, no informa aún lo que viene. Se baja de un tren. El viaje, dice, continúa.
