Las campanas de la Compañía
Barcelona, España
Era una mañana clara y soleada cuando mi abuela me llevó a la Iglesia de la Compañía de Jesús en Quito y tomamos el tur guiado para conocer sus interiores. Ya había vencido el terror que de niño sentía por el cuadro del infierno. Por el contrario, las paredes bañadas en pan de oro y los detalles barrocos me conmovían al punto de despertar en mí obsesión por esa iglesia y, gracias a ella, por mi ciudad.
