No hay que ser vidente para ver lo que viene
Caracas, Venezuela
Nicolás Maduro está apagando el fuego con gasolina. En vez de aplicar las normas a los posibles casos de haber recibido dólares a 6,30 y vendido a precios de dólar negro, optó estrepitosamente por una drástica reducción de los precios en todos los electrodomésticos y llamó a la población «a que no quede nada en los anaqueles», orden que muchos interpretaron como permiso para saquear, tal como ocurrió en varias lugares del país.
