La orquesta completa
Masatepe, Nicaragua
En un artículo anterior, al hablar del genio solitario de Rubén Darío decía que un país atrasado y pobre puede dar un solista pero no una orquesta completa. Alguno de mis lectores reaccionó picado por esta afirmación que juzgó pesimista, y aún otro, compatriota mío, se fue un tanto por la tangente al entrometer la autoestima nacional. Pero se trata de un símil que si utiliza la figura de un poeta capaz de transformar la lengua desde el traspatio, desborda consideraciones de fronteras y va al asunto de lo que deberíamos llamar el desarrollo integral.
