«Cock». El determinismo de la decisión.
Guayaquil, Ecuador
De ritmo trepidante y uniformidad actoral, “Cock” tiene su mayor virtud en el timing que logran los actores en el juego verbal.
El peso del montaje radica allí, en el ritmo que de principio a fin deben mantener los actores para sostener un texto que demanda siempre de dos vías en vértigo como recurso obligatorio para mantener a la obra a flote de uno de los pecados más terribles del realismo en escena: la excesiva morosidad y falta de síntesis.
