¿Y dónde están.. que no se ven….?
Guayaquil, Ecuador
No, no me voy a referir a los vecinos de barrio de color azul. Simplemente he tomado prestada esta frase, puesta muy de moda por el glorioso triunfo amarillo, del que me siento muy feliz.
No, no me voy a referir a los vecinos de barrio de color azul. Simplemente he tomado prestada esta frase, puesta muy de moda por el glorioso triunfo amarillo, del que me siento muy feliz.
Tiene facilidad para improvisar, es rápido en decisiones e iniciativas. El déficit en actividad racional de su pensamiento lo intenta compensar con hiperactividad; prefiere actividades prácticas, moverse, hacer cosas; tiende a ser agresivo, impaciente, exige de sus colaboradores igual ardor. Cuando no tiene que mantener su imagen, pierde fácilmente la paciencia, tiene dificultad para controlar sus sentimientos.
Repentinamente ha vuelto al ruedo el asunto aquel del costo fiscal de la crisis bancaria de hace casi quince años. Y nuevamente se juega con las cifras, para llegar al cuento de los supuestos ocho mil millones de dólares. Claro, ese monto impacta si se calcula cuántas escuelas y hospitales podrían haber sido construidos con semejante cantidad, dizque «entregada» al bien estudiado genérico «banqueros», para meter así en un solo saco a quienes quebraron por ladrones, a quienes quebraron sin mala fe y a quienes simplemente ni quebraron ni tenían por qué quebrar. «Smoke and mirrors» (humo y espejos) dicen en inglés para describir una engañifa, un ilusionismo, como este.
Bajo este sugestivo título, Osvaldo Hurtado acaba de publicar su más reciente investigación sobre el Gobierno autoritario de nuevo cuño que gobierna el Ecuador desde el 2007. Con el rigor y la prolijidad que caracterizan sus pesquisas sociales, Hurtado sistematiza los elementos del sistema autocrático montado por Rafael Correa e hilvana el proceso de acumulación de poder que arrasó con las débiles, pero perfectibles, instituciones democráticas del país.
Espero que los siete señores candidatos y el otro señor candidato presidente estén tomando nota o viendo con atención los noticieros para que se den cuenta de una parte de la realidad de lo que es el Ecuador de hoy. Ojalá se hayan enterado que un numeroso grupo de muchachos aprovecharon la mínima oportunidad, en medio de la euforia que significó el campeonato de Barcelona, para saquear su estadio, robarse los televisores de la sala de prensa y hasta los zapatos de los jugadores. Jóvenes que vestían de amarillo, cantaban con alegría desbordada y agradecían hasta el infinito, y al mismo tiempo, perjudicaban al equipo por el que dicen darían su vida.
El rey Pirro, enemigo declarado de los romanos, le llevó la guerra entre los siglos III y II antes de Cristo. Entre las batallas más sangrientas figura la de Pandosia. Duró todo un día y en ella Pirro, aunque ganó la guerra, perdió en el combate lo mejor de su oficialidad y de su ejército. Dicen que al contemplar el campo de batalla sembrado de cadáveres dijo: “Otra victoria como esta y regresaré a Epiro (su reino) solo”. Desde entonces se considera una “victoria pírrica” aquella que causa más daño al vencedor que al vencido.
Ahora que se acaba el 2012 y la gente comienza a fijarse metas para el próximo año, eliminar o reducir la deuda debería ser uno de los objetivos de toda familia, pues es el principal lastre que conspira para que logremos metas importantes como comprar una casa o ahorrar para la educación de los hijos o la jubilación.
Siempre me han llamado la atención los procesos electorales, sobre todo los presidenciales, por la súbita aparición de protopersonas con una estatura moral muy superior a la media. Los candidatos y las candidatas aparecen como panaceas valóricas, mostrándose como fieles representaciones de la moral y las buenas costumbres de un origen determinado. Por lo general, vienen antecedidos por cartas credenciales que los certifican, ya sea desde una fe, desde una militancia, desde la esfera ideológica, desde una reivindicación o una combinación de fuentes, como santos varones y mujeres de esa trinchera.
Siguiendo la frase, comúnmente achacada a Winston Churchill, «si cuando eres joven no eres de izquierda es que no tienes corazón, y si cuando te vuelves mayor no eres de derecha, es que no tienes cerebro», daría la impresión de que el presidente Correa se esta haciendo mayor.
En los últimos días el presidente Correa ha vuelto a prodigarse sobre la prensa. De todas sus declaraciones al respecto, las que mayor difusión han tenido entre nosotros han sido, por razones obvias, las que hizo en presencia – y con el aparente beneplácito de ocasión– del presidente Humala. Estas expresiones, sin embargo, han sido las más inofensivas entre las que ha pronunciado Correa. Después de todo, ¿qué tan lejos se puede ir en el intento de convencer a alguien diciendo que “la prensa publica cochinadas”? No mucho, si tomamos en cuenta, por ejemplo, que las personas se enteran de estos dichos porque la prensa los publica.
D.R. ©® La República EC. Todos los derechos reservados.