Ajedrez en Londres
Santiago de Chile, Chile
Es inevitable que el caso Assange me recuerde el affaire diplomático-judificial, también centrado en Londres, 14 años antes, cuando Augusto Pinochet (AP) fue detenido tras la aplicación de una orden internacional emitida por el juez Baltasar Garzón, quien estaba procesando al ex dictador por crímenes de lesa humanidad contra ciudadanos españoles. AP tenía la condición de senador vitalicio en Chile, que le daba inmunidad absoluta y lo blindaba para tener patente de corso hasta su muerte. Pero ese estatus no se aplicaba fuera del país. Un error de cálculo –ya no estaban en el poder los conservadores de su amiga Margareth Thatcher – y el no entender que su imagen fuera de Chile estaba marcada por los horrores perpetrados por la violación de los DDHH, lo dejó –y por extensión, a su país- en una situación cuya extensión y consecuencias fueron impredecibles.
