Cultura de autómatas
Quito, Ecuador
Ciertos ritos que, para los occidentales, tan laxos y acomodaticios en cuestiones de fe, podrían pasar por una curiosidad religiosa, empiezan a ser la estampa de una época posmoderna que mira la red digital como una revelación milagrosa, vive en comunión con los adminículos tecnológicos, cree que el camino hacia la verdad es la banda ancha y la nube virtual, el Paraíso. Es ya común ver grupos de personas con la mirada perdida en el mismo objeto de adoración, en trance, las manos alrededor del tótem, que pulsan nerviosos con los pulgares, una suerte de muro portátil de las lamentaciones: el teléfono inteligente, generalmente más inteligente que su dueño, que cree poseer el aparato místico cuando en realidad es éste el que posee a aquél.
