Rafael Correa
Y también corruptos
Miami, Estados Unidos
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, no cede terreno ni quiere perder su “medalla de oro” como el mayor enemigo de la libertad de expresión. No ceja en sus ataques a la libertad de prensa ni en sus arremetidas contra el derecho de los ciudadanos del Ecuador a elegir cómo y dónde informarse. Ya prohibió a ministros y funcionarios de su gobierno hacer declaraciones y dar información a la prensa independiente, y ahora, siguiendo con su escalada, ordenó la no colocación de publicidad oficial en medios privados, como una forma de represalia por la línea editorial e informativa independiente que estos mantienen.
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Guayaquil, Ecuador
No parece sensato ir a un proceso electoral con un Consejo Nacional presidido nada menos que por un hasta hace poco miembro del Gabinete. Las primeras alarmas han estallado meses antes de que empiece el proceso, ante el escandaloso supuesto hallazgo de miles de afiliaciones falsas que podría terminar en la descalificación de los partidos opositores que pudieran enfrentar la candidatura oficial Y la primera impresión que produce es que no se puede confiar en un Consejo Nacional Electoral presidido por un ex ministro y de cuyos integrantes puede deducirse con sobradas razones que están alineados, todos, con el régimen que busca la reelección.
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