Ecuador. Miércoles 18 de enero de 2017
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Coetzee recibe honoris causa en universidad mexicana por promover reflexión

CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 05/04/2016.- El premio Nobel de Literatura, el sudafricano John Maxwell Coetzee, es homenajeado con el Doctorado Honoris Causa hoy, martes 5 de abril de 2016, en una ceremonia celebrada en la Universidad Iberoamericana, en Ciudad de México. EFE/José Méndez

México, (EFE).- La Universidad Iberoamericana de México concedió hoy el grado de honoris causa al escritor y profesor sudafricano John Maxwell Coetzee, en una ceremonia donde se resaltó la capacidad del nobel de literatura para despertar “la reflexión de la humanidad sobre sí misma”.

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La obra del sudafricano refleja las “profundas paradojas de una sociedad que no acaba de abandonar las prácticas de un sistema totalitario”, como la violencia y la censura de las ideas y las emociones, subrayó en el acto el rector de la universidad, David Fernández Dávalos.

El rector también alabó la profundidad de sus personajes, ya que cada uno de ellos “es siempre un pequeño universo que refleja el descompuesto comportamiento del mundo actual”.

En su discurso, Coetzee reflexionó sobre las tradiciones que aún perviven en las universidades y que se remontan a los orígenes medievales de estas, como la vestimenta académica -que él mismo portaba en la ceremonia-, a pesar de no ser “práctica ni institucional en el 99 % de los casos”.

“La universidad medieval y el profesorado medieval son sorprendentemente similares a la universidad de hoy y al cuerpo docente de nuestros tiempos”, ya que la institución continúa actualmente con su papel social de “preparar a la gente joven para entrar a la economía”, afirmó.

No obstante, dijo aceptar con “profunda gratitud” el reconocimiento de la Iberoamericana en el nombre de otro tipo de universidad, el que surgió siglos después del medievo y que remite a la idea de la institución educativa como el hogar de “la investigación y la indagación libre, por encima del alboroto del mercado”.

Mantenemos “la universidad soñada por los humanistas del Renacimiento y usamos las formas externas de la universidad medieval”, cuyo modelo es aún “sorprendentemente duradero”, resaltó el sudafricano.

El padrino del doctorando, Pablo Lazo Briones, subrayó que la obra del autor, en la que despuntan reconocidas novelas como “Esperando a los bárbaros” (1980) o “Desgracia” (1999), “no deja escapatoria al lector” frente al pensamiento crítico.

“De Coetzee se puede decir que (…) su estilo arrastra. Es la reflexión social y política de sus novelas la que nos empuja a la crítica de nuestro mundo y sus abusos”, señaló.

Escribe “a ras del suelo”, sin aspiraciones “trascendentales verticalistas”, algo que, lejos de ser un acto de superficialidad, remite a una capacidad de “ponernos de inmediato en un situación de compromiso”, añadió.

La universidad acordó otorgarle el honoris causa por unanimidad, por “su contribución excepcional en el campo de la filosofía, debido a que sus obras contienen reflexiones humanísticas de gran cercanía con el ideario y la filosofía educativa de las universidades confiadas a la Compañía de Jesús”.

Asimismo, por sus “críticas a los fenómenos contemporáneos sobre el racismo, la segregación, la exclusión y el abuso de poder en los medios sociales y políticos”, según consta en el acta que recoge la decisión. EFE (I)

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