Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Messi levanta al Barsa, que vence 3-1 al Atlético

Neymar celebra tras marcar un gol para el Barcelona en el partido contra el Atlético de Madrid, el domingo 11 de enero de 2015. (AP Foto/Manu Fernandez)

BARCELONA, España (AP) — Con una actuación portentosa cuando más lo necesitaba su equipo, Lionel Messi levantó el domingo al Barcelona, que ganó de local por 3-1 al Atlético de Madrid en la liga española para reafirmarse como escolta del líder Real Madrid.


Publicidad

El astro argentino, que en los prolegómenos del choque por la 18va fecha recibió un reconocimiento por haber superado hace seis fechas el récord histórico de goles en la liga, alargó las festividades a la cancha con otra diana y un recital frente al vigente campeón, que quedó relegado al tercer lugar de la tabla de posiciones.

En jugada inventada por Messi, el brasileño Neymar marcó a los 12 minutos el primer gol azulgrana.

Messi asistió directamente en el segundo tanto del uruguayo Luis Suárez a los 35. El argentino, sin embargo, fue menos hábil en su propia área, donde cometió un penal que transformó Mario Mandzukic a los 57 por los “colchoneros”, pero compensó de sobras el error anotando el tercero y definitivo a tres del final.

El Real Madrid, que venció el sábado por 3-0 al Espanyol, sigue líder con 42 unidades por las 41 del Barsa y 38 del Atlético, pero tiene un partido pendiente contra el Sevilla, correspondiente a la 16ta fecha.

La semana previa había sido movida para los azulgranas, que perdieron la fecha anterior frente a la Real Sociedad, derrota que tensó aún más las deterioradas relaciones entre el técnico Luis Enrique y Messi, acabó costándole el puesto al director deportivo Andoni Zubizarreta y desencadenó el miércoles el anuncio de elecciones anticipadas por parte del todavía presidente, Josep María Bartomeu.

Entre inquietantes rumores sobre la continuidad de Messi, el rosarino destacó el jueves en la goleada por 5-0 frente al Elche por la Copa del Rey y mantuvo silencio de cara al choque contra el Atlético, que resolvió mediante brillante discurso futbolístico: al grano, pero rico en matices.

El cuestionado Luis Enrique finalmente planteó un once con tridente ofensivo formado por “La Pulga”, Neymar y Suárez, mientras que el argentino Diego Simeone reservó en la banca a Fernando Torres, quien contabilizaba cinco goles en sus seis visitas al estadio “culé”.

Pese a que el Atlético salió a morder, la jugada le salió mejor al entrenador azulgrana; bien sea porque Messi, enchufado como nunca, se apresuró a dejar su sello sobre el verde.

Antes de los diez minutos, el astro ya había disparado de diestras al arco de Miguel Moyá, fuera por poco. Y el siguiente arribo fue demoledor: Messi pisó el flanco izquierdo del área mediante asociación con Dani Alves y burló al uruguayo Diego Godín con un sutil toque antes de centrar con la diestra para Suárez, quien amortiguó la pelota con destino a Neymar, puntual rematador en el área chica.

Suárez y Neymar, también muy activos, reencontraron su hábitat natural ante la espaciosa estepa que cedía el Atlético, obligado a recular ante las rápidas transiciones locales; pero el brasileño perdonó el segundo de cabeza tras un excelente servicio del uruguayo, quien había sorteado con picardía el cruce de su compatriota José María Giménez.

Otra cabalgada de Neymar acabó en remate de Messi al cuerpo de Moyá, y el Atlético intentó contrarrestar su pobre bagaje ofensivo buscando el cuerpo a cuerpo y parando el juego, como en un encontronazo entre Mario Mandzukic y el local Sergio Busquets.

La discusión se saldó con tarjeta amarilla para el “colchonero” y espoleó a Busquets, origen del segundo tanto con un desplazamiento largo para Messi, quien pareció ayudarse del brazo antes de trazar una frenética diagonal camino del balcón del área, donde descargó para Suárez, hábil en la forzada definición con el arquero reculando.

Con libertad de movimientos, Messi jugaba y hacía jugar, abriendo espacios con pases teledirigidos, llenándolos con conducciones inverosímiles y enseñando el camino a sus compañeros con presión avanzada en la salida de balón visitante.

Tal esfuerzo mereció la cerrada ovación de la grada, que sin embargo enmudeció tras la reanudación cuando el árbitro decretó que un ligero toque del rosarino a Jesús Gámez merecía la señalización de penal. Lo transformó contundentemente Mandzukic y abrió de nuevo el partido, expuesto a un golpe de genio y abrillantado con el ingreso de Fernando Torres por los madrileños.

Al goleador le faltó un palmo para alcanzar un cruce de Mandzukic, y los de Simeone intensificaron su empuje en busca del empate. Pero pesaron más la inspiración de Neymar, incordio constante de la zaga atlética, y el talento de Messi, quien remachó el tercero tras combinar con Ivan Rakitic y rebañar desde el suelo el mal rechace de Raúl García.

En partidos previos, el Sevilla venció 2-0 al Almería y tomó la cuarta plaza con 36 puntos.

El Elche derrotó 2-1 al Athletic de Bilbao y abandonó la cola de la clasificación que ahora ocupa el Granada, limitado a un empate 1-1 con la Real Sociedad.