Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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“Olvidados”, filme sobre Plan Cóndor que quiere enamorar a los bolivianos

La actriz y productora de la película "Olvidados", Carla Ortiz (d), habla junto al su colega boliviano Jorge Ortiz (i) durante una rueda de prensa en La Paz (Bolivia), donde dijo que el filme retrata lo peor de las dictaduras en América Latina durante los años setenta. La película boliviana, basada en la historial del Plan Cóndor, será estrenada a fines de julio próximo. EFE/Martin Alipaz

La Paz, 28 jul (EFE).- La película “Olvidados”, una producción de Bolivia sobre el Plan Cóndor, diseñado hace más de 30 años por las dictaduras militares del Cono Sur para acabar con sus opositores, se ha planteado lograr que los bolivianos se vuelvan a enamorar de su cine y frenar “la caída libre” que sufre el sector.


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Así lo expresaron hoy productores y empresarios que apoyaron el filme durante su presentación en La Paz, a la que asistieron el director mexicano Carlos Bolado y los actores bolivianos, mexicanos, chilenos y argentinos que participaron en la cinta.

Uno de los productores, el italiano boliviano Paolo Agazzi, afirmó que la película se presenta en un momento en que el cine no está viviendo un buen momento en Bolivia porque el apoyo del público para producciones nacionales “ha ido decayendo terriblemente”.

“Si una película como ‘Olvidados’ no logra recuperar, no vuelve a hacer enamorar al público boliviano, yo francamente voy a cambiar, a estas alturas de mi vida, de profesión”, afirmó Agazzi, que es un veterano productor de varias películas nacionales.

La obra narra la historia de un general boliviano retirado, que al estar postrado por un infarto en su lecho de muerte, decide contar sus secretos a su único hijo para buscar una redención.

El contexto histórico está dado por la represión militar contra los izquierdistas que aplicaron las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay en los años setenta y ochenta.

A juicio de Agazzi, es un filme que ha logrado integrar en su resultado componentes “éticos y estéticos” con un contexto “muy importante en términos políticos e históricos” y que fue realizado con un nivel técnico y artístico destacable.

El español Jordi Chaparro, cuya empresa de multicines difundirá el filme en Bolivia desde el próximo jueves, coincidió en que “desafortunadamente el cine boliviano va en una caída libre”.

“Si después de esta película el cine boliviano no se recupera yo no vaticino un buen futuro para éste en los próximos años porque va a ser difícil tener una cinta de este nivel de producción, de medios y sobre todo de actores”, agregó.

La productora principal del filme, la actriz boliviana Carla Ortiz, expresó su deseo de que “Olvidados” sea “una película inolvidable” no solo porque, según dijo, es un filme “impecable” en la producción, sino por el compromiso que han demostrado todos sus colaboradores para hacer realidad la película.

Bolado, que tiene en su haber “Colosio, el asesinato” (2012) y “Tlatelolco, verano del 68” (2013), dijo que se interesó por el filme por su carácter político y porque su trama, centrada en la Operación Cóndor, implicaba a varios países de Suramérica.

Pero también porque muchos de los exiliados de los países del Cono Sur que sufrieron las dictaduras militares se fueron a vivir a México, con lo que había una relación cercana con la temática.

El director también destacó que esta experiencia en Bolivia, que visitó por primera vez para la filmación, con la presencia de actores de varias nacionalidades, supuso tender puentes para compartir conocimientos, pero también para aprender.

Bolado dirigió a un elenco formado por sus compatriotas Damián Alcázar y Claudia Lizaldi; los argentinos Rafael Ferro, Ana Celentano, Tomas Fonzi y Guillermo Pfening; los chilenos Eduardo Paxeco y Manuela Martelli, el portugués Carloto Cotta y los bolivianos Cristian Mercado, Jorge Ortiz y Bernardo Peña, entre otros.

Para financiar el filme, Carla Ortiz logró el apoyo del empresario y filántropo canadiense Frank Giustra, fundador de Lions Gate Entertainment, y también accedió a recursos económicos de un fondo estatal boliviano. EFE