Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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“El cadáver de Anna Fritz” lleva a Sitges el debate sobre la necrofilia

Película "El cadáver de Anna Fritz", de Héctor Hernández. Foto de www.sensacine.com

Sitges (España), (EFE).- La película española “El cadáver de Anna Fritz”, ópera prima del director Héctor Hernández, habitual guionista de series situadas en las antípodas como la infantil “Los Lunnies”, llevó hoy al Festival de Cine Fantástico de Sitges el debate sobre la moralidad de la necrofilia.


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El argumento del filme es bien sencillo: la célebre actriz Anna Fritz ha fallecido, dejando un cadáver tan joven y bello que cuando tres amigos se cuelan en la morgue para contemplarla, no pueden resistirse a la tentación de traspasar los límites y deciden practicar sexo con el cuerpo inerte.

El punto de inflexión de la trama se produce muy pronto, cuando la actriz despierta de su muerte.

Hernández relató que encontró en Google la noticia de una muerta que había despertado tras ser violada. “Pero la necrofilia, en sí misma, no me interesaba, sino la situación extrema a la que se enfrentan todos los personajes”, aclaró.

No ve grandes diferencia entre su trabajo como guionista o como director, pues “escribir y dirigir tiene mucho en común, pues cuando escribes un guión tienes una historia en la cabeza, y cuando diriges has de montar lo que tienes en la cabeza”.

Ni siquiera es tan diferente su trabajo en esta película del que hacía para la serie infantil de Televisión Española: “Con los Lunnies escribí muchas historias de terror, pero pensando en un público infantil, por tanto no podía hablar de muñecos practicando sexo con otro muñeco muerto”.

Para el reparto del filme, que tuvo un bajo presupuesto, contó con tres jóvenes actores, Alba Ribas, Cristian Valencia, Bernat Saumell y Albert Carbó, una edad que, según cineasta, tampoco fue escogida pensando en un público determinado.

Héctor Hernández, que durante la presentación recibió una corona de flores, aseguró que cuando escribió el guión tuvo en cuenta que “permitiera una producción sencilla, con pocos actores, pocas acciones complejas, sin cosas que se rompieran y todo en un único espacio; y además que con mucha planificación se pudiera rodar en poco tiempo y con poco dinero”.

En el trabajo interpretativo destaca la actuación de Alba Ribas, que interpreta a la mujer, inmóvil al principio y muy expresiva con el rostro y la mirada tras despertar de la muerte y ver que el resto de su cuerpo no responde del todo.

“La primera vez que leí el guión se me hizo una montaña, pero con la distancia puedo decir que la clave del éxito fue ensayar cinco semanas y haber tenido la asesoría de un médico que me ayudara en la parte corporal”, apuntó la actriz.

Tan protagonista como el reparto es el espacio, la fría morgue del hospital, que, en palabras de Hernández, genera “una relación obsesiva y problemática, con unos planos que tienen que ir evolucionando para no ser repetitivos”.

En este punto, el cineasta citó como referentes “Funny Games” o algunos títulos de David Cronenberg, en los que “el espacio da a la historia una gran dimensión”. EFE

(I)