Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Rowe retrata desesperación en mundo doméstico

El director Michael Rowe presenta su película Early Winter en el Festival Internacional de Cine de Morelia en Morelia, México, el 29 de octubre del 2015. (AP Photo/Berenice Bautista)

MORELIA, México (AP) — La más reciente película del cineasta australiano-mexicano Michael Rowe concluye su trilogía sobre la soledad y el aislamiento a través de la historia de David, un empleado de un asilo que nota cómo su esposa vive cada vez más ensimismada con su celular en la mano.


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“Early Winter” fue estrenada septiembre en Venecia donde ganó el premio Venice Days. Crea un cuestionamiento en el espectador sobre hasta qué punto debe mantenerse unida una pareja que, pese a vivir en el mismo techo con dos hijos pequeños, habita en mundos totalmente diferentes.

“Muchos seres humanos viven una silenciosa desesperación en el mundo doméstico y un aislamiento dentro del matrimonio que es brutal, tanto los hombres como las mujeres”, dijo el viernes en entrevista con The Associated Press a propósito de la presentación de su cinta en el Festival Internacional de Cine de Morelia. “Incluso se dan muchos casos en los que el mundo emocional del universo laboral está más vivo que en su propio hogar”.

David (Paul Docet) sospecha de Maya (Suzanne Clément) y el celular sólo da más motivos para dudar de su fidelidad.

“La tecnología de pantalla me parece nociva para la convivencia humana, abre una ventana muy luminosa hacia el futuro o hacia vínculos afectivos múltiples que al fin de cuentas son espurios”, dijo Rowe. “La energía libidinal que uno mete a estas falsas relaciones es restada a la energía que invierte a su alrededor. Entre más presente estás para el mundo de la pantalla táctil menos presente estás para la gente”.

Para el director parte de este cambio social se debe a la adolescencia cada vez más prolongada que viven los jóvenes adultos, entre un aumento de individualismo y soltería.

“Yo creo que de aquí a 50, 60 o 70 años vamos a ver la forma del matrimonio como tal en su ocaso y declive completo, y será reemplazado por otra cosa”, dijo Rowe.

Maya tiene un cuidado excesivo por unos muñecos de plástico diseñados por su ex novio y pasa horas jugando Bejeweled.

“Ella es la encarnación de muchos de esos peligros”, dijo Rowe.

foto: pulsoslp.com.mx/

Foto: pulsoslp.com.mx

Pero también vive su propio drama alejada del resto de su familia, porque es rusa, y limitada por la barrera del idioma, ya que su casa está en Quebec, en la región francófona de Canadá, pero ella sólo habla inglés con David y sus hijos. En el caso de “Early Winter” Rowe explicó que añoraba producir una cinta a su lengua materna.

“Yo emigré de Australia hace 21 años y si bien ya me siento un mexicano y como director me siento completamente mexicano, nunca se te quita el hecho de que tus papás, tus amigos de la infancia, tu familia, todos tus recuerdos, están en otro contexto que no puedes ver”, dijo Rowe sobre su propia experiencia como inmigrante. “Siempre estás de exiliado donde estés”.

Rowe viajaba como mochilero cuando llegó a los 23 años a México. Su hija nació en el país y se considera un cineasta mexicano pero, dice, mucha de su alma sigue allá, en Australia.

Esta situación también está presente en su obra. En “Año bisiesto” (2010), ganadora de la Cámara de Oro a la mejor ópera prima en Cannes, Rowe presenta a una mujer que migra a la Ciudad de México y en “Manto Acuífero” a una niña que es removida de su casa y su familia.

“Es uno de mis conflictos personales profundos más presentes, todos los días y obviamente se filtra a todo lo que hago”, apuntó.

El título de su más reciente película, coproducida por Australia y Canadá, tiene que ver con otro de los aspectos que aborda, la manera en la que el clima tan frío de Canadá afecta el estado de ánimo de la población.

“Me llamó mucho la atención cuando me enteré de cómo el invierno incrementa los índices de depresión, de suicidio, de divorcio”, dijo. “Cuatro meses sin ver el sol y de convivencia muy estrecha en un solo departamento en cualquier ser humano es difícil”.

En el asilo donde trabaja David los ancianos mueren solos. Este mundo es familiar para Rowe pues su hermano fue enfermero para ancianos y dos de sus amigos de la infancia también trabajaron en un asilo. La madre del director lleva 40 años como cocinera en un asilo.

“Conozco bien las luchas emocionales y los costos de estas personas que trabajan con ancianos”.

Luego de su trilogía ha pensado en dos películas que exploren la sexualidad femenina.

“Una es una película que va sonar mucho y va a traer mucha tensión”, dijo sin revelar otros detalles.