Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Patricia González: “No me he casado porque no me ha dado la gana”


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Muchas cosas se han dicho de Patricia González. Sin embargo, hay una diferencia abismal entre la artista y el ser humano. A la Patricia cantante la conocen muchos, a la amiga, la conocen pocos. Cuando está en el escenario, al que subió por primera vez cuando tenía 27 años, para consagrarse con canciones como La torre y En un rincón del alma, demuestra su temperamento, desborda pasión, dice lo que siente y vive para su público. Pero en la intimidad de su hogar es una persona con gran sentido del humor, que le gusta beber vino, estar rodeada de su familia y que vive para su madre. Sus escapadas son a la playa, donde crea, y piensa en nuevos proyectos. Su lista de amigos es selecta, desde reconocidos actores, pintores y músicos hasta presidentes. Aunque ha recorrido el mundo llevando su música considera a Colombia su segunda casa, pero es su ciudad natal, Guayaquil, la musa de su inspiración.

Así es Patricia González, la mujer a quien no le tiembla la voz a la hora de lanzar una mala palabra y decir lo que siente y piensa.

 

¿Se considera una artista famosa?

No soy famosa. Es ridículo que me lo digan. Lo que soy es una mujer con éxito. Aquí hablan de famosos, pero famosos de qué, me pregunto.

 

Pero en algún momento escuché o leí que incluso la llamaron diva.

La gente escribe pendejadas. Vea, me molesto si me llaman diva, mi única importancia es saber cantar.

 

¿Con quién le hubiera gustado hacer un dúo?

Con Pablo Milanés. Me encantan sus canciones. No lo conozco, solo sé que políticamente pensamos distinto, pero llevamos la música en la sangre.

 

Dentro de su repertorio romántico, ¿qué temas le falta cantar?

He cantado todo lo que me gusta. No canto lo que no es de mi agrado. No soy artista de sello discográfico, porque no me gusta que me impongan lo que tengo que hacer. Saco mis discos bajo mi propio sello llamado Plaga, que son las iniciales de mis nombres y apellidos.

 

Usted está considerada la mejor cantante del país, a qué se debe que siempre llene los lugares donde se presenta.

Porque a todo lo que canto le impongo mi estilo. Cuando escogí la canción Ojalá que te mueras, que es un cover de José José, para incluirla en mi repertorio, jamás pensé que iba a tener tanta aceptación del público. Antes ese tema se lo dedicaba a Lucio, y ahora no saben cuánto lo extraño… (risas).

 

 

Sabía que hay muchas personas que critican su forma de expresarse.

Sí lo sé. Así soy yo, y si no les gusta mi forma de hablar, ese no es mi problema.

 

Muchas veces se ha negado a contestar preguntas, ¿qué es lo que tanto le molesta?

Me molesta que me pregunten pendejadas, que se metan en mi vida privada. Una vez vino un periodista y en lugar de preguntarme sobre mi trabajo, me interrogó qué por qué no me había casado y si era verdad que soy gay.

 

¿Y qué le respondió?

Que no lo soy. Eso no es importante.

 

Pero la gente habla…

La gente puede hablar y pensar de mí lo que le dé la gana.

 

¿Patricia, usted no es gay?

No, no lo soy. Si no me he casado es porque no me ha dado la gana. He tenido muchos novios, entre ellos un francés guapísimo con el que me iba a casar, pero me arrebaté y le devolví el anillo. También tuve al amor de mi vida, un hombre que era mi sueño y al que iba a espiar hasta el colegio donde estudiaba.

 

¿Cuál es su hombre perfecto?

James Dean, así esté muerto lo sigo idolatrando. Tengo todo lo que se pueda imaginar de él, desde vasos, hasta camisetas y otros recuerdos más que me han traído mis amigos de sus viajes.

 

¿Siempre viste de forma tan sencilla?

Sí. No me complico. Solo me pongo mi buen traje y las pestañas postizas para alguna presentación. El resto de los días ando así como me ve. Una vez una señora me criticó y me dijo que por qué me vestía así, si era una artista y tenía dinero para hacerlo mejor. Solo le respondí que así me sentía cómoda y tampoco soy una mujer adinerada. He entrado en jean a laCasa de Nariño en Bogotá por invitación de los presidentes Turbay y Gaviria.

 

Tener una casa en la playa, vivir en una ciudadela privada, alejada de la ciudad, codearse con políticos, artistas, gente de alto nivel y viajar solo lo puede hacer una mujer adinerada.

Vivo holgadamente, pero eso no quiere decir que tenga dinero. Gracias a mi profesión he logrado muchas cosas. Mantengo a mi madre a quien amo porque sola sacó adelante 6 hijos.

 

¿Es verdad que no regala su trabajo?

Es cierto, no regalo mi trabajo porque vivo y como del canto, pero eso sí, una vez al año doy un concierto benéfico.

 

¿En qué lugar no cantaría jamás?

¡Ay! nunca cantaría en parrilladas. No es mi estilo, no me sentiría bien, además que todo ese humo se pega en la ropa y en el pelo. No lo soportaría.

 

¿Qué detesta?

Emborracharme.

 

¿A qué le teme?

A hacer el ridículo.

 

De ser alcaldesa de Guayaquil ¿qué cambios haría en la ciudad?

Haría algo parecido a Nebot. Seguiría su línea. Amo a Guayaquil, y se merece que la tengamos bien. Guayaquil es un puerto abrigado, como lo escribió Chabuca Granda, que acoge a quienes lo visitan.

 

¿Un lugar dónde morir?

En mi lindo Guayaquil.

 

¿A qué santo se encomienda?

Soy muy devota a la virgen del Carmen, siempre la llevo conmigo.

 

¿Con qué sueña?

Le cuento que soy de soñar poco. Tengo los pies bien puestos sobre la tierra. Grabar con Armando Manzanero fue mi sueño hecho realidad.

 

Si le dieran pocas horas de vida, ¿cuál sería su último deseo?

Morir en paz. En mi casa, rodeada de mi familia. No aspiro a irme al cielo, porque nadie se lo merece.

 

Detalles

Nombres: Patricia Lucía Alexandra González Avellán.

Dónde nació: Soy bien guayaca, nací hace 68 años en Luis Urdaneta y Escobedo.

Hermanos: Somos 2 mujeres y 4 varones.

Apodo: Mis amigos me llaman “Patuleca”

Estado civil: Soltera

Mascotas: No me gustan los animales.

Qué le gusta comer: Me encanta el caldo de bolas que hace mi ñaña y el locro de papas. Soy muy comilona y por eso no puedo hacer dieta.

Hobbies: La música, tengo un iPod de 160 gigas con canciones de mi gran amigo Serrat, de Roberto Carlos, Gal Costa, Diane Krall.

Vicios: Odio el cigarrillo. Amo el vino, el champán y los ajíes gallinazo. Me como hasta 32 con cada plato de locro de papas.

Cirugías: No tengo, y no quisiera quedar irreconocible.

 

Anécdota: No me gustan los teléfonos celulares, no los sé manejar, la tecnología y yo no nos llevamos bien. Pero Estefanía Isaías, quien es mi amiga y manager, me regaló uno donde tengo grabados unos cuantos números.

Solo he aprendido a aplastar la tecla donde salen los nombres y lo que tengo que hacer para marcar. De ahí nada más.

 Fuente: diario Extra