Ecuador. martes 26 de septiembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Ana Claudia Talancón es la Güera Rodríguez en Drunk History 

En esta imagen del 6 de septiembre del 2017 capturada de un video proporcionado por Comedy Central, la actriz mexicana Ana Claudia Talancón y el presentador mexicano Guillermo Martínez durante una entrevista con The Associated Press sobre "Drunk History". La tercera temporada de la serie se estrena el 11 de septiembre del 2017 por Comedy Central Latin America. (Comedy Central vía AP)

CIUDAD DE MEXICO (AP) — La historia está lista para ser contada desde el lado borroso de la borrachera en la nueva temporada de “Drunk History”, en cuyo primer capítulo la actriz mexicana Ana Claudia Talancón encarna a la seductora independentista mexicana La Güera Rodríguez.


Publicidad

Rodríguez fue una mujer de la alta sociedad en la época de la colonia. Según cuentan los relatos, fue amante de Simón Bolívar, Alexander von Humboldt y Agustín de Iturbide, el militar mexicano que logró consumar la independencia del país y fue brevemente emperador de México.

“Yo creo que era adelantada para su época y para la época actual”, dijo Talancón en una entrevista con The Associated Press a propósito del estreno del lunes a las 10:00 p.m. por Comedy Central Latinoamérica. “Me gusta mucho la sensibilidad con la que logra mover a estos hombres para apoyar las causas que ella quería y para poder vivir la vida en la forma en la que ella quería, disfrutando como se le antojara”.

Como lo indica el mote de La Güera, o rubia, Talancón lució una larga peluca blonda y lentes de contacto azules para caracterizar a su personaje en escenas que incluyen fiestas con perreo.

“La película salió volando en alguna ocasión”, relató.

Su capítulo se grabó en la Ciudad de México en el Museo Casa de la Bola, una antigua mansión al poniente de la ciudad que funciona como museo privado. Uno de los aspectos que más cuidó fue el de la sincronización de su voz con la del narrador de su capítulo, el fotógrafo mexicano Santiago Pérez Grovas, quien como dice el título de la serie se encontraba en estado de ebriedad.

“Nos ponen una bocina en el set a través de la cual se transmite a un nivel alto la voz del narrador, entonces puedes repetir y practicar para tener el mismo movimiento con la boca”, dijo. “Si se le barre alguna palabra o lo que sea tienes que hacerlo igualito. Es difícil, pero muy divertido”.

La tercera temporada del programa, presentado por Eugenio Derbez, también cuenta con la participación de la presentadora Galilea Montijo, los actores Alfonso Herrera y Ruy Senderos, el músico Gil Cerezo, así como Karime y Potro del programa “Acapulco Shore” de MTV.

Por su parte, el presentador mexicano Guillermo Martínez fue el encargado de narrar la historia de El Niño Cristero, canonizado por el papa Francisco. Martínez explicó que los productores les dan a los narradores los datos concretos de las historias que relatan, pero tienen plena libertad al momento de contar la historia.

“Estoy convencido de que no existe el infierno, pero a lo mejor si hay algo parecido me van a enviar por ahí un rato por toda la sarta de salvajadas que dije del niño”, dijo Martínez, quien le inventó vida sexual, por ejemplo.

Los productores preparan a los narradores proporcionándoles las bebidas alcohólicas de su elección.

“Yo me quedé en que fueron tres cervezas, tres mezcales y nueve whiskies”, dijo Martínez. “Pero hablamos de vasos grandes, de medio litro para arriba”.

La producción también incluye a un barman y a un médico que monitorea a los narradores. El médico también los ayuda al final para que no pasen una resaca horrible.

“Te dejan una como recetita”, dijo Martínez. “Tengo un buen dermatólogo, el mejor de México, pero hasta me sentía más fresh (fresco) por lo que me había dejado el doctor”.

Talancón dijo que su mejor forma de aprender historia ha sido a través de viajes, mientras que Martínez la aprendió en casa, pues su madre es maestra de historia de México.

“Nunca nos contó cuentos, sino que nos contaba historia. Yo crecí con la historia como si fueran cuentos”, dijo.

¿Sería el alcohol un buen vehículo para enseñar historia?

“Puedo decir que a través de este proyecto sí funciona”, dijo Talancón risueña.

(F)