Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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El espionaje estadounidense y su amistad con los hackers y Silicon Valley

Foto de Archivo: La República.

Washington, 21 jun (EFE).- La “minería de datos” en internet (data mining) puede usarse tanto para conocer mejor a consumidores que rondan las redes sociales como para destapar a un conspirador, algo que ha consolidado la amistad entre el espionaje estadounidense, los hackers y Silicon Valley.


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Las reuniones de Palantir en Palo Alto (California) están presididas por un grupo de jóvenes recién salidos de la Universidad de Stanford en pantalones cortos y sandalias, y poco hace pensar que esta “start-up” especializada en análisis de datos esté financiada por la CIA a través del brazo inversor de la inteligencia estadounidense, In.Q.Tel.

Palantir ha tenido que negar recientemente que su software “Prism” tenga que ver nada con el programa homónimo que reveló a “The Guardian” y “The Washington Post” el extécnico de la CIA y trabajador externo de la NSA, Edward Snowden, y que permite supuestamente recabar y analizar datos de servidores de los grandes de internet.

El talento de Silicon Valley, la ingente cantidad de tráfico de datos que controlan Facebook, Google o Microsoft y la tecnología puntera y capacidad de almacenaje y análisis de agencias como la NSA han creado un triángulo amoroso que se ha profundizado con el tiempo.

El año pasado Keith Alexander, el director de la NSA, colgó su uniforme de general del Ejército y apareció en la conferencia más importante de hackers, el Defcon de Las Vegas, con vaqueros y camiseta para asegurar a su audiencia de “geeks” que “en esta sala está el talento que nuestra nación necesita para asegurar el ciberespacio”.

Según dijo a Efe el experto en seguridad alemán ‘FX’, uno de los ponentes asiduos de Defcon, “no hay gobierno en el mundo que no necesite cada vez un mayor número de personas preparadas en tecnología y seguridad… y la NSA es posiblemente la agencia mejor preparada”.

Felix ‘FX’ Lindner no niega que esa demanda de personal es un aliciente para que los hackers se pongan al servicio del gobierno, “pero para muchos el dinero no es la única variable que entra en consideración”, aunque opina que en Estados Unidos hace 10-15 años estaba mal visto pasarse al ‘lado oscuro’, algo que ahora no sucede.

En 2010, un año después de que Facebook se uniera supuestamente a la red de espionaje de PRISM, según datos del programa revelados por Snowden, Max Kelly, jefe de seguridad de la primera red social del mundo, abandonó la empresa para unirse a la NSA.

Kelly, responsable “desde la nada” de la seguridad de Facebook, dio un discurso en el Defcon tras abandonar la red social sobre “ciberguerra” y “ciberseguridad” centrado en repeler intrusiones de gobiernos extranjeros, algo que para ‘FX’ es una de las verdaderas prioridades de la NSA.

La afamada bloguera de seguridad nacional Marcy Wheeler escribió esta semana una columna en la que indicaba que el escándalo Snowden revela algo más que un programa antiterrorista, mientras que el gobierno estadounidense se centra en ese tema “porque es muy convincente para la gente que no quiere pensar”.

El caso de Snowden, que trabajaba con la NSA a través de un contrato con la empresa Booz Allen Hamilton, del grupo inversor Carlyle, con fuertes lazos con el Pentágono, revela también el gigantesco universo de empresas tecnológicas subcontratadas por la inteligencia estadounidense para contrarrestar a potencias como China.

Los lazos de la NSA con la industria tecnológica han contribuido a luchar contra el terrorismo, boicotear a la industria nuclear iraní o atacar a organizaciones como Wikileaks (algo en lo que Palantir ha reconocido que quiso participar).

Miles de personas del sector privado trabajan para la NSA u otras agencias de espionaje del Pentágono con acceso a información reservada, y sus carreras transitan cómodamente de la inteligencia a otras labores más mundanas como el marketing online o el análisis de “bigdata”, una industria que ha crecido gracias a las redes sociales y el “OpenData” promovido por el presidente Barack Obama.

Según indica el profesor de Stanford Steve Blank en su blog “Secretos de Silicon Valley”, la industria de inteligencia y defensa y el desarrollo del valle tecnológico más importante del mundo han estado entrelazados desde sus orígenes. EFE