Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Evo se declara ganador y dedica victoria a Fidel Castro y Hugo Chávez

El presidente boliviano, Evo Morales (d), acompañado de su vicepresidente, Álvaro García Linera (i). EFE/Martin Alipaz

LA PAZ, Bolivia (AP) — El presidente Evo Morales se declaró ganador en las elecciones presidenciales y legislativas del domingo y dedicó su victoria electoral del domingo a Fidel Castro y al fallecido Hugo Chávez luego de que los conteos rápidos de las cadenas de televisión le dieran el 60% de los votos.


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“Estoy sorprendido, es un triunfo de los anticolonialistas y antiimperialistas”, dijo desde el balcón del palacio de gobierno en La Paz ante centenares de partidarios que celebraron la victoria de su partido el Movimiento al Socialismo. “Seguimos creciendo y vamos a seguir con el proceso de liberación económica”.

Su principal contendiente, el empresario de centroderecha Samuel Doria Medina, de la alianza de centroderecha Unidad Demócrata admitió su derrota. “Vamos a seguir trabajando para hacer un mejor país”, dijo.

La encuestadora Ipsos informó para la red de televisión ATB que Morales obtuvo el 59,5% de los votos con base en un conteo rápido sobre el 84% de las mesas contabilizadas. El opositor de centroderecha, Samuel Doria Medina, del partido Unidad Demócrata logra el 25,3% de los votos.

El tribunal supremo Electoral anunció que dará a conocer los resultados oficiales parciales a la medianoche del domingo. Su presidente Vilma Velasco dijo que la jornada de votación transcurrió con tranquilidad. Tras conocer estos resultados los partidarios del mandatario comenzaron a festejar en varias ciudades.

Morales esperaba superar el 64% de votos que obtuvo en 2009. El gobernante, primer indígena que preside como jefe de estado de Bolivia, asumirá el 22 de enero de 2015 y se convertirá en el mandatario que más años ha gobernado en forma ininterrumpida al país andino.

La oposición no pudo unirse y se presentó dividida a la elección en cuatro candidaturas lo que favoreció a Morales.

Conocido internacionalmente por su retórica anti-imperialista y de corte socialista, Morales ha sacado partido de un auge en los precios de las materias primas, que le permitió aumentar los ingresos por exportaciones del país en nueve veces, acumular 15.500 millones de dólares en reservas internacionales y un crecimiento económico que ha promediado el 5% anual, muy por encima del promedio de la región.

El mandatario también es muy popular por haberle llevado a las masas el gas natural y la riqueza mineral de Bolivia.

“Yo voté por Morales; no confío en otro candidatos, todos los demás se quemaron (fallaron). Morales no es lo mejor que tenemos, hay corrupción pero confío en él y creo que tiene malos colaboradores”, dijo a The Associated Press, Ronal Velásquez, un profesional de 38 años.

La desaceleración de Brasil, el mayor socio comercial del país, no ha afectado a la economía boliviana pero expertos dicen que el buen momento está declinando. El panorama económico pinta “razonablemente bueno” para 2015, pero “lo que vaya a ocurrir del 2016 en adelante es otra historia”, escribió el ex presidente Carlos Mesa en su columna de prensa el domingo.

Medio millón de personas han salido de la pobreza desde que Morales llegó al poder en 2006. Su mandato también se ha caracterizado por la construcción de obras públicas, incluyendo un satélite diseñado para ofrecer Internet a las escuelas rurales, una planta de fertilizantes y reluciente sistema de teleférico en La Paz. Su más reciente promesa es generar luz usando energía nuclear.

Un tribunal dictaminó el año pasado que Morales podría postularse para un tercer mandato porque su primera elección fue precedida por una reforma constitucional, lo que le permitió convocar a unas elecciones anticipadas. La decisión ha fue cuestionada por la oposición porque dice que hubo trampa.

Morales, un indígena aymara de 55 años de edad proveniente de la pobre meseta boliviana, acechada por feroces vientos, no ha dicho si buscará un cuarto mandato, y ha dicho que respetara la Constitución.

En una entrevista televisiva ofrecida la semana pasada, el mandatario dijo que no creía que los mayores de 60 años no deberían ser presidentes.

Sus críticos dicen que ha gastado decenas de millones del gobierno en su campaña, lo que le ha dado una ventaja injusta mientras que los defensores de la libertad de prensa lo acusan de silenciar gradualmente a los medios críticos a su mandato ayudando a sus aliados a comprar esos medios, una fórmula que también ha sido usada por los herederos del mandato del fallecido Hugo Chávez.

Tanto el Tribunal Supremo Electoral como los observadores internacionales indicaron que las elecciones “transcurrieron con toda normalidad y tranquilidad”.

Morales ha sacado ventaja de su imagen hombre común y corriente mientras que su partido, Movimiento al Socialismo, ha afianzado su control de las instituciones del Estado. También ha sido exitoso en astillar a la oposición, nacionalizar los servicios públicos y renegociar los contratos de gas natural para dar al estado una mayor participación en sus utilidades.

Los creadores de su imagen han construido un culto a su personalidad. En estadios, mercados, escuelas, empresas estatales e, incluso, un pueblo lleva el nombre de Morales.

Morales ha gobernado desde 2006 virtualmente sin sobresaltos ni contrapesos, con pleno dominio de la Asamblea Legislativa e influencias en el Poder Judicial, según opositores.

Los obispos católicos han denunciado un sesgo “autoritario” del gobernante y muchos líderes opositores han sido arrinconados con juicios y varios de ellos salieron del país tras denunciar ser objeto de persecución.

Su plan apunta a impulsar la industrialización de las materias primas, acabar con la pobreza que afecta a poco más del 40% de la población y asegurar servicios básicos para todos los bolivianos hasta finalizar la década.

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A este despacho contribuyó la periodista de The Associated Press Paola Flores, desde La Paz, Bolivia.