Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Sigue el misterio del avión desaparecido de AirAsia

Familiares de los pasajeros del vuelo QZ8501 de AirAsia, comprueban la lista de viajeros del avión en el centor de crisis habilitado por las autoridades locales en el aeropuerto internacional Juanda en Surabaya, Java oriental, Indonesia, el 28 de diciembre de 2014. (Foto AP/Trisnadi)

SURABAYA, Indonesia (AP) — Un helicóptero que buscaba el lunes al avión desaparecido de AirAsia encontró sólo dos manchas oleosas en el agua, mientras que un avión de búsqueda australiano avistó objetos que flotaban en otra zona del mar de Java, pero era demasiado pronto para decir si alguno de los dos hallazgos estaba relacionado con la nave y las 162 personas que iban a bordo.


Publicidad

En cualquier caso, las autoridades no veían muchos motivos para el optimismo, después de que el Vuelo 8501 de AirAsia desapareciera del radar el domingo por la mañana sobre el mar de Java. Receloso del mal tiempo, uno de los pilotos había pedido autorización para ganar altitud justo antes de desaparecer, pero no la había recibido de inmediato porque había otra nave en la zona.

“Con base en las coordenadas que conocemos, la evaluación sería que cualquier posición calculada de choque está en el mar, y que la hipótesis es que el avión se encuentra en el fondo del mar“, dijo en conferencia de prensa el responsable de las operaciones de búsqueda y rescate en Indonesia, Henry Bambang Soelistyo.

El vuelo 8501 de AirAsia se desvaneció en un espacio aéreo tormentoso en su trayecto de Surabaya, Indonesia, a Singapur.

Una nave australiana Orion había detectado objetos “sospechosos” cerca de la isla de Nangka, unas 100 millas (161 kilómetros) al suroeste de Pangkalan Bun, cerca del centro Kalimantan, o a 700 millas (1.127 kilómetros) del punto donde se perdió el contacto con el avión pero dentro de la zona de búsqueda ampliada el lunes, indicó el contraalmirante Dwi Putranto, comandante de la fuerza aérea de Yakarta.

“Sin embargo, no podemos estar seguros de que sea parte del avión desaparecido de AirAsia”, explicó. “Ahora nos estamos moviendo en esa dirección, en la que hay un clima nuboso”.

Por su parte, el contraalmirante Hadi Tjahnanto, portavoz de la fuerza aérea, dijo a Metro TV que un helicóptero indonesio que sobrevolaba la zona este de la isla Belitung había registrado dos manchas oleosas en el mar, unas 105 millas náuticas al este de Tanjung Pandan, mucho más cerca del último punto de contacto. El vocero dijo que se tomarían muestras de las manchas y se analizarían para ver si estaban relacionadas con el avión desaparecido.

La última comunicación entre la cabina y el control de vuelo fue una petición de uno de los pilotos de aumentar la altitud de 32.000 pies (9.754 metros) a 38000 pies (11.582 metros) debido al mal tiempo. Los controladores aéreos no pudieron autorizar la petición de inmediato porque había otro avión en ese espacio aéreo, dijo Bambang Tjahjono, director de la empresa estatal encargada del control aéreo.

Para cuando se pudo autorizar la maniobra, el Vuelo 8501 había desaparecido, explicó Tjahjono. La nave, de dos motores y un solo pasillo, no emitió ninguna señal de emergencia y desapareció del radar cuatro minutos después de la última comunicación desde la cabina.

Doce barcos de la armada, cinco aviones, tres helicópteros y varias embarcaciones militares participaban en la búsqueda, señaló el comandante del Centro de Aviación Naval en la base aérea de Surabaya, el primer almirante Sigit Setiayana. Además, aviones y barcos de Singapur y Malasia participaban en la operación, y la fuerza aérea australiana envió un avión de búsqueda.

Muchos pescadores de la isla de Belitung se sumaron a la operación, y todas las embarcaciones en esa zona de mar fueron alertadas de que estuvieran atentas a cualquier cosa que pudiera vincularse con el avión.

Un fotógrafo de la Associated Press voló el lunes en un C-130 de la fuerza aérea indonesia durante 10 horas, sobrevolando una sección de la zona de búsqueda entre Kalimantan y Belitung. El vuelo fue movido en ocasiones, con una ruta a la baja altitud de 1.500 pies (457 metros) que daba una clara visibilidad de las olas, barcos y pescadores. Pero no se avistó nada relacionado con el avión.

La desaparición del avión y su posible choque coronan un año trágico para la aviación del sudeste asiático. Esta desaparición se suma a la del vuelo 370 de Malaysia Airlines ocurrida en marzo, y al derribo del vuelo 17 de Malaysia Airlines sobre Ucrania.

“Hasta hoy, nunca habíamos perdido una vida”, dijo a los periodistas en el aeropuerto de Yakarta el director ejecutivo de Air Asia, Tony Fernandes, que fundó la operadora de bajo coste en 2001. “Pero creo que cualquier director ejecutivo que diga que puede garantizar que su aerolínea es segura al 100 por cien no está siendo preciso”.

Fernandes declinó pronunciarse sobre compensaciones o cambios que pudieran hacerse en la empresa debido al incidente.

“Hasta este momento hemos transportado a 220 millones de personas”, dijo. “Por supuesto que va a haber alguna reacción, pero confiamos en nuestra capacidad de llevar personas, y seguiremos siendo fuertes y seguiremos llevando a gente que nunca antes había podido volar”.

Casi todos los pasajeros y tripulantes del avión eran indonesios, turistas habituales de Singapur, en especial en feriados.

Ruth Natalia Puspitasari estaba entre ellos. El lunes, su padre, Suyanto, estaba sentado cerca del centro de crisis para familiares en el aeropuerto de Surabaya con su esposa, que tosía con los ojos enrojecidos.

Suyanto recordó la preocupación que había mostrado su hija por las familias de las víctimas del vuelo MH370. En una ocasión, le dijo que debía de ser muy triste para los familiares que se quedaban esperando a sus seres queridos sin ninguna certeza.

“Ahora se fue con el avión desaparecido, y debemos enfrentarnos a este pesar, ¡no puedo creerlo!”, dijo, con lágrimas deslizándose por sus arrugadas mejillas. “Es demasiado duro para afrontarlo“.

Suyanto aún dormía cuando Puspitasari se fue al aeropuerto con su prometido y sus futuros suegros para unas vacaciones de Año Nuevo. Pero la llamó justo antes de que embarcara, y ella le contó emocionada que iban a celebrar su 26to cumpleaños en Singapur el lunes.

Aunque las autoridades son pesimistas sobre el destino del avión, es probable que la búsqueda no sea tan compleja como la del Vuelo 370. Se cree que ese avión fue desviado de forma deliberada por una persona que iba a bordo hasta una zona remota del océano Índico, donde el agua tiene kilómetros de profundidad. El Vuelo 8501 desapareció en una zona de mar muy transitada con unos 30 metros de profundidad de media, y sin signos de juego sucio.

El Vuelo 8501 despegó la mañana del domingo de Surabaya, la segunda ciudad más grande de Indonesia, y estaba a medio camino cuando desapareció del radar. Llevaba unos 42 minutos en el aire.
___
Por TRISNADI MARJAN Y MARGIE MASON