Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Decenas de peluches recuerdan a Michael Brown en el lugar de su muerte

Decenas de peluches, muñecos y globos recuerdan al joven negro Michael Brown en el lugar exacto de su muerte: en el medio de la calle Canfield de Ferguson (Misuri), donde yació durante cuatro horas y media tras ser abatido por un policía blanco.


Publicidad

“Los agentes lo dejaron muerto en la calle porque no tienen respeto por los negros, ni vivos ni muertos. No intentaron reanimarle y le dejaron tendido muerto. Lo trataron peor que a un animal, porque no hay ningún respeto por la vida de los negros en este país”, comentó a Efe Barbara West frente al memorial.

“Lo dejaron tirado para asustar a la comunidad, para dejar claro que eso es lo que pasa cuando uno de nosotros se les enfrenta”, añadió esta vecina afroamericana del condado de San Luis, donde estáFerguson.

Barbara West es una de los centenares de personas que han participado desde el pasado sábado en las manifestaciones por el aniversario de la muerte de Brown, que han quedado ensombrecidas por los incidentes violentos de las últimas dos noches.

La calle donde murió el joven de 18 años, Canfield Drive, amaneció hoy en absoluta tranquilidad, como el resto de la ciudad, en la segunda jornada del estado de emergencia declarado en el condado de San Luis tras los tiroteos de la noche del domingo en la zona de protestas de la avenida West Florissant.

Desde el viernes, el lugar preciso donde falleció el joven está tapizado con muñecos, peluches, globos y emotivos mensajes de una comunidad que un año después sigue indignada al no ver cambios tangibles que garanticen que no ocurrirá otra muerte como la de Michael Brown.

“La comunidad sigue frustrada e indignada un año después porque sigue sin haber justicia, nada ha cambiado. El alcalde sigue en su cargo, han movido a algunas personas aquí y allá, pero nada ha cambiado. Seguimos frustrados e indignados”, explicó a Efe la afroamericana Juju Jacobs, que también se acercó esta mañana al memorial de Brown.

Cuando se le pregunta por la violencia de las últimas dos noches, lo tiene claro: “Eso es lo que ocurre cuando la gente está indignada y piensa que no hay justicia. Cuando el sistema educativo no educa, cuando el sistema completo es el culpable”, dijo.

El pacífico aniversario de la muerte de Michael Brown el domingo quedó ensombrecido cuando, por la noche y en la madrugada, varios tiroteos en la zona de protestas se saldaron con un herido crítico y dos leves.

Esa noche, cerca de donde murió Michael Brown, otro joven negro resultó herido de gravedad por disparos de la Policía. El relato de los agentes es que en esta ocasión Tyrone Harris Jr., de 18 años, abrió fuego contra ellos.

Como ocurrió en el caso de Brown, la versión policial y la de la familia del joven no coinciden: su padre asegura que no iba armado y que sólo huía de los agentes que habían comenzado a seguirle.

“Hay algunos chicos malos en San Luis, pero hacen esto porque no ven justicia. Lo hacen porque quieren un cambio que no llega y no saben cómo conseguirlo”, dijo a Efe la joven negra Amber Woods junto al memorial de Brown.

“Hay algunos buenos y hay algunos malos, pero la gran mayoría de nosotros solo queremos mostrar respeto por Michael Brown y, con suerte, contribuir a salvar otras vidas de jóvenes”, añadió.

“Yo soy parte de la comunidad joven, espero que este movimiento ayude a parar la violencia y que la policía vea que las vidas de los negros importan”, concluyó, mencionando la consigna “Black lives matter”, emblema del movimiento de derechos civiles al que dio paso la muerte de Brown hace un año y extendido ahora a todo el país. EFE [I]