Ecuador. Martes 6 de diciembre de 2016
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Corea del Sur adquiere los terrenos para el sistema antimisiles THAAD de EEUU

El Gobierno de Corea del Sur selló hoy un acuerdo para adquirir los terrenos que albergarán el polémico escudo antimisiles estadounidense THAAD, destinado a proteger al país ante un hipotético ataque de Corea del Norte.

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El ejecutivo surcoreano cerró el contrato con el conglomerado empresarial Lotte, que le cederá los terrenos del Lotte Skyhill Country Club, a 18 kilómetros al norte de la ciudad de Seongju y unos 300 kilómetros al sureste de la capital, a cambio de una parcela propiedad estatal cerca de Seúl, detalló a Efe un portavoz del Ministerio de Defensa.

El THAAD, cuyo despliegue está previsto en 2017, se emplazará en este lugar relativamente aislado de núcleos residenciales que hoy alberga un campo de golf y cuyo valor estimado es de entre 100.000 y 150.000 millones de wones (entre 80 y 120 millones de euros).

Tras el acuerdo firmado hoy se llevará a cabo una evaluación más específica del valor de ambos terrenos para decidir si una parte debe compensar a la otra, indicó el portavoz.

En un principio el THAAD se iba a instalar en la cercana base de Seongju, pero los residentes del condado expresaron fuertes protestas al creer que los radares del sistema podrían causar enfermedades y dañar los cultivos, además de situarles en el punto de mira en caso de ataque de Corea del Norte.

Tras meses de negociaciones el Gobierno decidió a finales de septiembre cambiar la ubicación al Lotte Skyhill Country Club, que está a mayor altura -680 metros sobre el nivel del mar, unos 300 más que la base antiaérea de Seongju- y más aislado de las áreas residenciales.

El THAAD busca garantizar un sistema de defensa seguro para interceptar proyectiles de Corea del Norte como respuesta a los progresos en armas nucleares y misiles mostrados por el régimen de Kim Jong-un.

El proyecto ha estado rodeado de polémica desde el principio, ya que Pyongyang lo considera una amenaza a su seguridad, mientras que China y Rusia han manifestado su oposición al creer que los potentes radares del THAAD pueden servir para obtener datos de inteligencia de sus bases militares más cercanas. EFE (I)

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