Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Chávez supo que violaron a Afiuni

Por Jorge Cajias
Caracas, Venezuela

La juez María Lourdes Afiuni se quedó mirando hacia arriba mientras sus oídos aún percibían las risotadas y felicitaciones que recibía el designado funcionario del Ministerio de Relaciones Interiores, por haberla violado esa noche en la enfermería de la Cárcel de Mujeres de Los Teques. Todo había sido una terrible conjuración que contó con la necesaria complicidad de quienes dirigen ese antro carcelario, que desembocó en la mayor violencia que puede sufrir una mujer.

Por Jorge Cajias
Caracas, Venezuela


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La juez María Lourdes Afiuni se quedó mirando hacia arriba mientras sus oídos aún percibían las risotadas y felicitaciones que recibía el designado funcionario del Ministerio de Relaciones Interiores, por haberla violado esa noche en la enfermería de la Cárcel de Mujeres de Los Teques. Todo había sido una terrible conjuración que contó con la necesaria complicidad de quienes dirigen ese antro carcelario, que desembocó en la mayor violencia que puede sufrir una mujer.

De nada le sirvió recordar que recibía semejante castigo por su apego a unas leyes que solo ella estaba dispuesta a respetar, mientras sus victimarios las infringen a discreción. Desde el piso después de ser forzada, contemplaba con sus ojos inundados de lágrimas, un techo roído e impregnado de una presencia humana quien se había atrevido escalarlo, dejando constancia de antiguos usuarios que rayaron con sus nombres y fechas el “cielo” que arropaba al cuerpo adolorido de lo que ya era casi un fantasma.

No había quejidos ni lamentos en ese difícil momento de su vida. Era una profunda tristeza mezclada con rabia lapidaria, que conmovía su existencia al presentir sus ropas desgarradas, su cuerpo herido y violentado, por ese infame y malhadado quien tenía como misión degradarla a la profundidad de una precaria y vergonzosa existencia.

Al fondo del pasillo que conduce a las celdas, se escuchaba el murmullo de las otras presas, quienes se dividían entre condenas a lo sucedido y aplausos resentidos al castigo infringido. Su cabeza giró hacia la ventana de la enfermería y pudo contemplar cómo pequeños rayos de luz se peleaban entre sí para poder entrar e iluminar la escena del más horrendo de los crímenes como es la violación, en este caso de una juez de la República, condenada a priori en cadena de radio y televisión, por el presidente Chávez.

En medio de la oscuridad reinante pudo deslizar sus manos apesadumbradas -que no habían dejado de luchar para rechazar la inhumana acción- hacia su cuerpo. Palpando cada rincón de los restos de su crucificado organismo, encontró tumefacciones y hendiduras, signos inequívocos de la paliza punzo penetrante recibida previamente para someterla, que alternaban con pequeños charcos de sangre que se distribuían por toda su anatomía.

Pensó en sus padres, su hermano, su hija y el terrible destino que había labrado su pensamiento recto, lleno de convicciones y principios. No pudo evitarlo, pero sus recuerdos retrocedieron hasta los primeros días de su cautiverio, cuando fue sorprendida por otras reclusas tarifadas enviadas a su celda, quienes la envolvieron con una sabana, la apalearon fuertemente, le quemaron sus genitales con cigarros encendidos, para luego penetrarla y violarla con toda clase de objetos, hasta que perdió el sentido.

Pasadas varias horas sin recibir ninguna clase de auxilio, fue sacada a empujones de la enfermería y llevada por el personal de custodia a su celda, donde literalmente fue depositada. Como pudo se enrolló en su pequeña cama y en posición fetal se dedicó a llorar en silencio, al ritmo del dolor y el sangrado por las heridas provocadas.

Esa noche en Miraflores se le informó a Chávez que su presa, la juez María Lourdes Afiuni había sido violada. Sobre esto, no giró instrucción alguna.

* Jorge Cajias es periodista venezolano. Su artículo ha sido publicado originalmente en el diario venezolano El Universal, el 8 de diciembre de 2012.

5 Comentarios el Chávez supo que violaron a Afiuni

  1. LA JUEZA AFIUNI ….. SERA LOS ULTMIMOS RECUERDOS DE CHAVEZ CUANDO EL DOLOR HAGA PRESA DE SU CUERPO, Y POR MAS QUE BESE A CRISTO…. NO PODRA OLVIDAR ESE HECHO…
    REVOLUCION ASQUEROSA.

  2. Sólo por éste crimen Chávez debe desaparecer desaparecer de la faz de la tierra!

    • Lo unico que puedo desear por Chavez es que muera sin tanto dolor. El mismo dolor que Chavez minimizo para la jueza violada. El destino tiene formas curiosas de poner justicia en el mundo. Esa justicia que no entiende de revoluciones ni socialismos.

    • No leo aqui a los APes compadecerse de la jueza Afiuni.

      En justicia, el mico-mandante no deberia morir, deberia pasar hambre, y ser atormentado publicamente como lo hicieron con Brito, deberian despojarle a el y a toda su familia de todo su dinero mal habido, deberia podrirse en la carcel por todos los crimenes que ha cometido y finalmente ser violado tal como la jueza Afiuni.

      La verdad es que la esta sacando muy barata.

Los comentarios están cerrados.