Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Cuando la izquierda censura

Manuela Picq
San Pablo, Brasil

Ecuador realizó el sueño de muchas sociedades latinoamericanas al conseguir un gobierno estable de izquierda con una agenda de justicia social.

Manuela Picq
San Pablo, Brasil


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Ecuador realizó el sueño de muchas sociedades latinoamericanas al conseguir un gobierno estable de izquierda con una agenda de justicia social. Tal conquista, sin embargo, vino con un sabor amargo. Uno de los gobiernos que más invierte en programas para la redistribución de la renta hacia los pobres en América Latina es también el que más censura a la oposición.

La censura al caricaturista Bonil dio la vuelta al mundo en una semana. En un juicio expreso, el gobierno lo obligó a corregir una caricatura y condenó al diario El Universo (queya había sido blanco de censura) a pagar una multa de 90 mil dólares.

Irónicamente, el hechizo se volvió contra el hechicero y la versión corregida fue más sarcástica que la original. El caso llegó a las páginas de la prensa internacinal, en Brasil y España, desde la CNN hasta Le Monde.

Pero, por lo general, episodios como estos no tienen visibilidad, quedando vulnerables a la censura. La asociación de perioditas Fundamedios, que monitorea la libertad de prensa y denuncia los abusos antes la Corte Interamericana, fue amenazada por el gobierno. Después de años de difamar las credenciales de la organización, creando trabas a su funcionamiento, el gobierno de Rafael Correa ahora invoca la nueva Ley de Comunicación y el llamado Decreto 16, que convierte en ilícita toda asociación “no registrada”, para terminar con el trabajo independiente de Fundamedios.

El caso más extremo es el del diputado Cléver Jiménez, condenado a 18 meses de prisión por injuriar al presidente. Miembro del partido indígena Pachakutik, Jiménez viene denunciando casos de corrupción e irregularidades en contratos con firmas petroleras. Su casa y la de su asesor fueron invadidos una noche por policías que confiscaron computadores, celulares y documentos. La caricatura que provocó la ira presidencial retrataba precisamente ese episodio.

Modelos de resistencia

El diputado apelará la sentencia en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pero ya contempla la posibilidad del exilio. Además de él, cerca de 200 líderes sociales han sido criminalizados por oponerse a grandes proyectos mineros.

Hacer eco a las voces de los periodistas en el Ecuador permite luchar de forma más efectiva en contra de la censura oscurantista que el actual gobierno impone. Poner aatención a la represión ejercida por los gobiernos de izquierda nos permite reconocer una tendencia regional mucho más allá de Ecuador.

En Nicaragua, el presidente Daniel Ortega acaba de obtener el derecho a reelegirse indefinidamente. En Bolivia, el segundo mandato del presidente Evo Morales fue marcado por la brutal represión a los pueblos originarios del territorio indígena del Parque nacional Isiboro Sécure (Tipnis)

Es una inmensa desilución constdatar que los gobiernos democráticos de izquierdas también usan el poder del Estado contra sus ciudadanos. Nuestro error tal vez fue haber creído que los movimientos sociales de izquierda, forjados en los años de resistencia contra las dictaduras militares, pudiesen transformar la esencia represiva del Estado.

Resistir es preciso. Solo hay que reinvertar los modelos de resistencia. Esta crisis tal vez sea la oportunidad de liberar nuestras ideas políticas más allá del tan persistente como obsoleto esquema binario de derecha contra izquierda.

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Artículo de Manuela Picq, publicado en el diario Folha de Sao Paulo, el 2 de febrero de 2014.