Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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Represión y dictaduras

Alberto Molina
Quito, Ecuador

Los dictadores ya no son militares; ahora, la mayoría son civiles y llegan al poder a través del voto popular, logran seducir a sus pueblos y los convencen de que son sus salvadores y que están para redimirlos, de esa forma se perpetúan en el poder.

Alberto Molina

Alberto Molina
Quito, Ecuador


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Los dictadores ya no son militares; ahora, la mayoría son civiles y llegan al poder a través del voto popular, logran seducir a sus pueblos y los convencen de que son sus salvadores y que están para redimirlos, de esa forma se perpetúan en el poder.

Con especial audacia van copando todos los poderes, anulando a la oposición política, amordazando a la prensa, creando organizaciones paramilitares paralelas a las FF.AA. a su personal servicio, o manipulando a los mandos militares y haciéndolos sus cómplices; igualmente, la represión es brutal. A su figura paternalista y mesiánica le rodea una la aureola  de redentor imprescindible; sus parientes cercanos y su círculo íntimo amasan gigantescas fortunas para el dispendio, mientras su pueblo se ahoga en la miseria.

Ejemplo de estos gobiernos totalitarios tenemos en los cuatro costados del mundo, unos más brutales que otros: Pol Pot, Sadam Hussein, Idi Amin, Bokassa, Gadafi, Trujillo, Somosa, Stroessner, Pinochet y un largo etcétera.

Ahora tenemos unos vivitos y coleando, tales como Bashar Al Assad, en Siria, es el segundo tomo de la brutal dictadura de su padre. Miles de opositores han sido arrestados, torturados y asesinados desde el inicio de su mandato; su hermano, Maher, sería el responsable de la represión, ya que es el comandante de las fuerzas especiales; además, ejerce el control de las temidas milicias denominadas Shabbiha. Se dice que la “Shabbiha no son más que bandas de criminales compuesta  por matones y delincuentes afines al régimen dictatorial sirio”.

Otro ejemplo es el dictador nonagenario Robert Mugabe, el otrora héroe de la independencia de Zimbabue, gobiérnala la excolonia inglesa desde 1980 con mano de hierro. En este pobre país la esperanza de vida es 36 años, la mortalidad infantil hasta los 10 años es de un 650 por mil y la inflación se calcula en un 10 mil % anual, la tasa de desempleo ronda el 80 % de la población adulta. Mugabe en 35 años de totalitarismo ha convocado a elecciones “democráticamente” 7 veces y las ha ganado todas.

Hablando de fuerzas represivas, un cuerpo armado, paralelo a las FF.AA., bajo la autoridad directa del Presidente, tenemos en Venezuela: las llamadas Milicias Bolivarianas, integradas por las Reservas y la Guardia Nacional. Tras su incorporación a las FF.AA. y, de acuerdo a su estructura, pasaron a tener el mismo rango. Por lo tanto, se dio un paso más para la concreción del llamado ejército revolucionario, siguiendo con ello el modelo cubano, bajo la consigna: defensa nacional popular integral.

Además, el gobierno de la llamada Revolución bolivariana , en sus 16 años en el poder,  ha divido a la sociedad venezolana; ha creado grupos de garroteros que son guardias de choque como las llamadas células de “militantes revolucionarios” (bandas callejeras armadas) y las Redes de Movilización Inmediata (REMI) que las utiliza para amedrentar violentamente a quienes considera sus adversarios. Ahora en el Ecuador, el Canciller Patiño, está organizando los llamados Comités de la Defensa de la Revolución Ciudadana.

Durar, permanecer, perpetuarse y sucederse a sí mismo, esa es la estrategia del totalitarismo.

Coronel (r) Alberto Molina Flores