Ecuador. viernes 22 de septiembre de 2017
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Ruta a la Democracia

Félix Pilco
Quito, Ecuador

Recuerdo hace 10 años cuando Rafael Correa asumió la presidencia, me repetía continuamente que este señor no me generaba confianza, su discurso y comportamiento daba a notar claramente que nos iba a llevar por un camino peligroso de autoritarismo, tiranía y persecución.

Pero seamos claros, el ex presidente no lo hizo sólo, no era Mandrake. Tenía todo un equipo que lo rodeaba, que estaban dispuestos a construir un modelo concentrador, dispuestos a destruir toda institucionalidad, tenían hambre de poder, llenos de complejos y un dogmatismo ideológico que daba miedo, cercano al chavismo castrista.


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Esos personajes que rodeaban a Correa eran nada más ni nada menos los mismos que ahora están cerca de Lenin Moreno en la presidencia: Gustavo Larrea, Virgilio Hernández, su asesor Ricardo Patiño, entre otros angelitos, quienes desde el principio impulsaron o callaron prácticas autoritarias como destituir diputados de oposición, perseguir y caer a palo a los opositores políticos, amedrentar con amenazas a la población. No señores, Correa no construyó este modelo sólo, estuvieron los mismos que están cerca del poder en este momento.

Es por ello que esta batalla campal dentro del ejecutivo aún me genera dudas. Lenin Moreno afirma que se trata de una lucha contra la corrupción (cosa que está muy bien); pero, ¿se están haciendo los cambios profundos que tanto necesita el país?

La respuesta es sencilla.. ¡NO! Para muestra un botón: Muchos de los funcionarios siguen siendo los mismos, los mismos que generaron la crisis económica, los mismos que persiguieron a los opositores, los mismos que cometieron abusos con los recursos e infraestructura del Estado. No veo realmente ese cambio del que tanto habla Lenin Moreno.

Para cambiar este modelo concentrador y autoritario necesitamos una ruta de salida, una ruta hacia la democracia, para así desbaratar algunas de las herramientas que de manera astuta y perversa se construyeron durante esta última década.

Si queremos hablar de un verdadero cambio de modelo, de una verdadera lucha contra la corrupción, debemos comenzar por un cambio de la estructura política, del modelo político. Debe pasar por eliminar leyes perversas y para ello necesitamos hechos concretos por parte del gobierno y oficialismo.

Esta ruta de salida debe tener pasos concretos, señor Lenin Moreno: aún estamos esperando de su parte que mucho más allá del discurso se impulsen estos cambios. Pero por si acaso no tenga claro qué se debe hacer, expongo los siguientes pasos para cambiar definitivamente esta década perdida en Ecuador:

1.

Se debe reformar la Constitución para eliminar los dos poderes del Estado creados por el correísmo. Estos son el de Poder Ciudadano y el Poder Electoral. Han demostrado que mucho más allá del discurso no han cumplido los objetivos para los cuales fueron constituidos y han servido como instrumentos para obtener el control total por parte del ejecutivo de todas las entidades de control y elección. Es decir, al contrario de fortalecer la presencia ciudadana en la democracia, secuestra la institucionalidad a favor de la mayoría de turno.

2.

Si realmente estamos hablando una lucha frontal contra la corrupción, pues lo invito a convencer a su bancada señor Moreno para dar paso al Juicio Político contra el Vicepresidente Jorge Glas, el país lo exige. Él no va a renunciar, y si es sincera su lucha contra los inmorales, ése señor debe salir, porque hace daño al gobierno y al país.

3.

Es imprescindible que se impulse una consulta popular para que sean los ciudadanos ecuatorianos quienes en las urnas decidan si las últimas reformas constitucionales publicadas de manera inconsulta son aprobadas o no. Una de ellas y la más importante, preguntar si estamos de acuerdo con la reelección indefinida. Los ecuatorianos tenemos todo el derecho de decidir sobre asuntos de relevancia nacional.

4.

Debemos tener una posición digna y democrática en la política internacional. La última década nuestra diplomacia ha tenido posiciones lamentables frente a dictaduras que atentan contra los Derechos Humanos y Libertad de Expresión. Y me refiero de manera concreta al caso venezolano. Es intolerable para nosotros los ciudadanos ver como nuestra canciller reconoce una constituyente inmoral y apoya a un gobierno que ha matado a decenas de venezolanos que luchan por su libertad. Mientras el mundo repudia a Maduro, nosotros lo protegemos, simplemente es inaceptable.

5.

Se debe cambiar al equipo económico, no entiendo cuando nos dice Lenin Moreno que debemos ser responsables y serios en el manejo financiero y al mismo tiempo mantiene en funciones a quienes provocaron la actual crisis económica. Más coherencia por favor, los detalles son importantes para generar confianza.

6.

Hay que eliminar el Decreto 16 que regula a las organizaciones sociales. Éste instrumento legal ha servido para perseguir a dirigentes sociales, criminalizar la protesta social y coartar la organización ciudadana. Simplemente es inconcebible que en un Estado democrático no se dé cabida a una sociedad viva, activa, fiscalizadora y participativa.

7.

Y por último, y de ninguna manera menos importante, se debe eliminar la Ley de Comunicación. Reflexionemos para qué ha servido… Pues para perseguir, atentar contra la libertad de expresión, para meter miedo a medios de comunicación, pero sobre todo, para imponer una sola visión de sociedad. Esa ley debe ser eliminada.

El camino a la libertad, el respeto y la democracia está trazado. No hay pretextos señor Moreno. El país requiere de hechos concretos mucho más allá del discurso, de las peleas por el poder interno, demuéstrenos que realmente usted es diferente. De usted depende si quiere ser recordado como el presidente que lucho por los intereses del Ecuador o solamente luchó por acaparar el poder del Estado.