Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Castañeda: El deshielo Cuba-EEUU “no puede ir mucho más allá de lo simbólico”

Jorge Castañeda Gutman, ex canciller de México. Foto de www.eltrece.mx

México, 28 ene (EFE).- El exsecretario de Relaciones Exteriores mexicano Jorge Castañeda Gutman afirmó hoy en una entrevista con Efe que el deshielo entre Cuba y EE.UU. “no puede ir mucho más allá de lo simbólico” mientras “no haya un cambio de régimen” en la isla, a lo que “los cubanos se niegan”.


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Castañeda, canciller de 2000 a 2003, durante el mandato del presidente Vicente Fox, presenta estos días en México su libro “Amarres Perros”, una autobiografía que mezcla aspectos de su vida personal y acontecimientos de la historia reciente en los que ha sido “testigo -constante- o protagonista -esporádico-“.

La relación con su padre, un diplomático y exsecretario de Exteriores, y su madre, de origen “ruso-polaco-judío” y de fuerte ideología izquierdista, marcó a fuego su identidad y desarrollo personal y profesional, tanto como sus viajes por el mundo desde muy temprana edad acompañando a sus progenitores.

En las 631 páginas de la obra sobresalen su constantes referencias a Cuba y Estados Unidos, países a los que de una u otra forma estuvo vinculado y sobre los que es un experto.

Consultado sobre el reciente deshielo entre los Gobiernos de esos dos países, Castañeda admitió a Efe que “para nada” se lo esperaba, “aunque sabía que había habido conversaciones públicas con (Barack) Obama”.

“Obama quería hacer algo y había mucha gente en Estados Unidos, más o menos cercana a Obama, que le insistía en esto”, comentó.

El exministro destacó gestos como la reciente “liberación de disidentes” en la isla, “que se llame Embajada la Sección de Intereses” de EE.UU. en La Habana o que en la próxima Cumbre de la Américas de Panamá en abril Obama y Raúl Castro vayan a “conversar”, pero se mostró pesimista sobre otros avances más profundos.

“Es muy claro: Obama no puede ir mucho más allá de lo simbólico sin que haya un cambio de régimen en Cuba” y “los cubanos no quieren el cambio de régimen y quieren que los americanos vayan más lejos”.

Por estos motivos, no cree que a partir de ahora “la relación con Estados Unidos sea la tabla de salvación de la naufragante economía cubana en sustitución del petróleo venezolano”, aunque hayan coincidido en el tiempo las negociaciones entre Washington y La Habana y “la crisis venezolana” desde que murió Hugo Chávez.

“Los cubanos sabían que Chávez iba a morir, que sin Chávez eso se iba a terminar muy mal; tal vez nadie sabía que se iba a desplomar el precio del petróleo, pero las dificultades económicas no vienen de ahora, de hace dos semanas, venían de entonces”, afirmó en alusión a la situación de Venezuela.

Sobre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, manifestó que “va a ser muy difícil que ese régimen venezolano sobreviva con los precios del petróleo donde están”.

El catedrático de la Universidad de Nueva York indicó, asimismo, que le dan “un enorme gusto” las medidas unilaterales tomadas por Obama en materia migratoria “desde hace tres o cuatro años, acelerando mucho los procesos de reunificación familiar, los trámites, dando un mayor número de visas a un mayor número de trabajadores” inmigrantes.

Sin embargo, aclaró que el mandatario estadounidense está “pagando el costo de todo eso con sus deportaciones”, que calificó de “muy reprobables, lamentables, trágicas, crueles y totalmente fuera de lugar” para un gobernante como él.

“Dos millones de deportados en seis años me parece una locura”, sentenció.

Consideró también que no cree “que tengan los votos los republicanos para imponerle un veto” a Obama, quien “tiene mucha prisa” por hacer cosas en la recta final de su gestión porque “mucha gente tuvo la impresión en el sexto año de que tenía pocos logros” y “era un presidente pasivo”. EFE