Comandos estadounidenses se unieron a tropas ecuatorianas en una misión conjunta destinada a desmantelar un presunto centro criminal operado por una organización narcoterrorista a lo largo de la costa del país, reporta el medio norteamericano CBS News.
La operación, tal y como firma el medio se denomina «Lanza Marina» la cual se se centró atacar en un complejo que se cree sirve como base de operaciones para lanchas rápidas vinculadas a Los Choneros, una poderosa organización criminal ecuatoriana, según dos funcionarios estadounidenses que hablaron con CBS News bajo condición de anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente.
CBS expuso que los dos funcionarios estadounidenses indicaron que las fuerzas edel país del norte actuaron en funciones de asesoramiento, asistiendo y acompañando a sus homólogos ecuatorianos en el avance hacia el sitio, como parte de un esfuerzo más amplio para frenar las redes de narcotráfico que dependen de rutas marítimas de alta velocidad.
Históricamente, el Departamento de Defensa ha utilizado diversas facultades, como los acuerdos de cooperación en materia de seguridad y los programas de entrenamiento y equipamiento, para permitir que las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses apoyen a fuerzas extranjeras. Esto ha permitido una mayor logística en el territorio ecuatoriano.
A principios de marzo, Estados Unidos y Ecuador lanzaron operaciones militares conjuntas contra «organizaciones terroristas designadas» en el país sudamericano, en medio de los ataques unilaterales del ejército estadounidense contra embarcaciones en el Mar Caribe y el Pacífico Oriental acusadas por la administración Trump de traficar drogas. Los ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico comenzaron en septiembre de 2025, resultando en al menos 47 ataques que dejaron alrededor de 163 muertos.
«Felicitamos a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas ecuatorianas por su firme compromiso con esta lucha, demostrando valentía y determinación mediante acciones continuas contra los narcoterroristas en su país», declaró el general de la Infantería de Marina Francis Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, en un comunicado el mes pasado.
Si bien este tipo de misiones son supervisadas por el Subsecretario de Defensa para Operaciones Especiales y Conflictos de Baja Intensidad, históricamente se ha requerido que el Secretario de Defensa apruebe estas misiones y firme las notificaciones al Congreso, según documentos obtenidos por The New York Times.
CBS News informó en exclusiva el año pasado que el presidente Trump eliminó las restricciones que impedían a los comandantes estadounidenses autorizar ataques aéreos e incursiones de operaciones especiales fuera de los campos de batalla convencionales, ampliando así el número de personas que podrían ser objetivo. El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó la veracidad del informe del medio norteamericano.
En un comunicado, el Comando Sur de Estados Unidos no ofreció detalles sobre la reciente operación con Ecuador, alegando «razones de protección de la fuerza». Sin embargo, remitió a declaraciones escritas al Congreso el mes pasado, en las que Donovan afirmó que el Comando Sur está «acelerando enérgicamente las iniciativas para brindar capacitación avanzada a nivel de unidad al personal militar y policial de las naciones socias, con el fin de desarrollar liderazgo táctico y habilidades especializadas para operaciones sostenidas contra el narcotráfico y las organizaciones terroristas extranjeras (OTE)».
CBS News se ha puesto en contacto con el Ejército ecuatoriano para obtener comentarios.
Ell año pasaado se anunció que Los Choneros habían sido designados como Organización Terrorista Extranjera y Terroristas Globales Especialmente Designados por Estados Unidos.
Formado en la década de 1990, el grupo adoptó una estructura descentralizada más parecida a una franquicia que a una jerarquía tradicional, según el Centro Nacional Antiterrorista. Facciones poco cohesionadas han operado bajo su nombre, lo que ha permitido a la organización expandirse y adaptarse incluso cuando las autoridades tenían en la mira a sus líderes.
Más allá de las fronteras de Ecuador, Los Choneros ha forjado vínculos con poderosas redes transnacionales, incluyendo el cártel de Sinaloa de México y grupos criminales de Albania, lo que le permite participar en las rutas globales del narcotráfico. El Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo estima que la organización cuenta con aproximadamente 12.000 miembros y, si bien opera principalmente en Manabí, Ecuador, también tiene presencia en al menos en Colombia y Perú con una posiblle expansión hacia Argentina y Chile y países de Europa occidental. (I)
