Carlos Díaz, el último psicólogo que trató a Diego Armando Maradona y uno de los siete acusados en el juicio por su muerte, declarará este jueves por segunda vez, tras afirmar el pasado 30 de abril que el exfutbolista padecía un trastorno bipolar.
En su primer testimonio, Díaz abordó los detalles de su vínculo con el paciente y el tratamiento desarrollado durante los 29 días previos a su muerte, al tiempo que destacó los esfuerzos del astro por recuperarse de sus adicciones.
«En Maradona había que abordar un cuadro comorbilidoso de la adicción. Más allá del espectro adictivo, había un trastorno bipolar y un trastorno narcisista de la personalidad por abordar», declaró el psicólogo, que rechazó las acusaciones en su contra por parte de algunos testigos sobre la frecuencia y la duración de sus encuentros con el paciente.
Díaz está acusado junto a otros seis profesionales de la salud por el delito de homicidio simple con dolo eventual en el juicio comenzado el pasado 14 de abril, tras la anulación de un primer proceso en mayo de 2025 por el mal accionar de una de las juezas; el nuevo proceso se desarrolla desde ese mismo mes en los tribunales de San Isidro.
La audiencia de este jueves contará además con el testimonio del médico Mario Schiter, quien fue parte del equipo de profesionales que en 2000 trasladó a Maradona a Cuba y lo trató allí por problemas cardíacos.
Schiter, cuyo testimonio estaba inicialmente previsto para el pasado martes, intentó visitar a su antiguo paciente poco antes de su muerte en una clínica privada en la que fue intervenido pero, según declaró en el primer juicio, no le permitieron verlo.
El médico sí participó sin embargo de una reunión en la que se decidió cómo continuar el tratamiento de Maradona tras aquella intervención y propuso trasladarlo a una clínica de rehabilitación, al considerar «arriesgada» la opción de una internación domiciliaria.
El 11 de noviembre de 2020, Maradona fue trasladado a una casa de las afueras de Buenos Aires, donde falleció dos semanas después.
Según informaron a EFE fuentes de la causa, también está previsto para este jueves el testimonio de Leopoldo Luque, neurocirujano y médico de cabecera del ídolo argentino y principal acusado en el juicio.
Luque, que no declaró en el primer juicio, testificó ya en numerosas ocasiones en este nuevo proceso, en lo que representa un cambio de estrategia de su defensa.
En más de una ocasión, el neurocirujano pidió la palabra para rechazar acusaciones en su contra, y este jueves podría hacer lo propio frente a los señalamientos en su contra durante la audiencia del martes por haberse negado a la realización de un estudio cardiológico a Maradona que le fue indicado semanas antes de su fallecimiento.
Además de Luque y Díaz, son juzgados en este proceso la psiquiatra Agustina Cosachov, la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón. EFE (I)
