Al menos tres sicariatos más desde la madrugada del miércoles

Los Vergeles, 9 de septiembre de 2026. Captura de pantalla de un video que muestra el cadáver de Manuel, joven de 19 años, conductor de una tricimoto, asesinado por desconocidos.

En las últimas 30 horas, reportes policiales e intervenciones de emergencia han confirmado una serie de ataques armados bajo la modalidad de sicariato que vuelven a encender las alarmas en distintos puntos del país. La falta de consolidación en tiempo real por parte de los organismos oficiales mantiene la cifra en una evaluación constante, pero los partes preliminares ya dan cuenta de un piso mínimo de tres víctimas mortales entre la madrugada del miércoles 9 y las primeras horas de este jueves 10 de septiembre.

El primer suceso documentado ocurrió en la Zona Central. Durante las primeras horas del miércoles 9 de septiembre, un ataque armado irrumpió en un inmueble ubicado entre las calles Bolívar y González Suárez, en el cantón Ambato. Un joven de 25 años fue asesinado a tiros en el lugar por sujetos que se dieron a la fuga. Las unidades de Criminalística acudieron a la escena para fijar indicios balísticos mientras la Policía Nacional mantiene bajo reserva la identidad de la víctima mientras avanzan las diligencias para determinar la motivación del crimen.

La violencia criminal se trasladó con fuerza a la Zona 8 pocas horas después. En la mañana de este jueves 10 de septiembre, la cooperativa Los Vergeles, al norte de Guayaquil, fue el escenario del asesinato de Manuel, un adolescente de 17 años que trabajaba conduciendo una tricimoto. El menor fue interceptado por sicarios motorizados que le dispararon a quemarropa. En un operativo de respuesta inmediata, agentes policiales lograron la aprehensión de un sospechoso vinculado al ataque, a quien se le incautó un arma de fuego. A estos casos se suman reportes en investigación por ataques armados aislados en cantones aledaños como Isidro Ayora, en la provincia del Guayas.

El modus operandi se repite sin variaciones sustanciales: ataques directos ejecutados por individuos armados en motocicletas o vehículos ligeros, con un alto predominio de armas de fuego de grueso calibre y un nivel de efectividad que deja muy poco margen de supervivencia para los agredidos. Aunque los agentes de la DINASED mantienen operativos en los sectores críticos, la dispersión geográfica de los ataques dificulta la contención inmediata.

Entre el 1 de enero y lo que va de septiembre de 2026, Ecuador registra una cifra acumulada que supera los 5.500 homicidios intencionales. Al comparar este periodo con el mismo tramo del año pasado, cuando se contabilizaron más de 6.100 muertes violentas, las estadísticas oficiales reflejan una disminución cercana al 10,8% en la tasa nacional. A pesar de este descenso porcentual, el país continúa atravesando el segundo periodo más sangriento de su historia reciente, concentrando cerca del 85% de los crímenes en las provincias del litoral como Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos.

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