Serguéi Lavrov reaparece tras rumores sobre su caída en desgracia

Una foto proporcionada por el servicio de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia muestra al Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, asistiendo a conversaciones con el Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Esteban Lazo Hernández (sin ser visto), en Moscú, Rusia, el 1 de diciembre de 2022. (Rusia , Moscú) EFE/EPA/MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE RUSIA

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, reapareció hoy tras dos semanas de rumores sobre su caída en desgracia para exculparse por la cancelación de la cumbre de Budapest.

«Estamos dispuestos a abordar con nuestros colegas estadounidenses la reanudación del trabajo preparatorio de su propuesta cumbre entre los líderes de Rusia y Estados Unidos», dijo en una comparecencia de prensa por videoconferencia.

Lavrov, jefe de la diplomacia rusa desde 2004, no aparecía en público desde su visita a Bielorrusia el pasado 28 de octubre, lo que disparó todo tipo de rumores sobre su inminente renuncia o destitución.

El ministro de Exteriores niega responsabilidad por reunión fallida

El ministro, acusado por los medios de ser el responsable de que se frustrara la reunión entre los presidentes ruso, Vladímir Putin, y estadounidense, Donald Trump, negó toda culpa y le pasó la pelota a la parte estadounidense.

Subrayó que durante la célebre conversación telefónica del 20 de octubre «no hubo ninguna salida de tono», sino que se confirmaron «los entendimientos de Anchorage», donde tuvo lugar la cumbre en agosto pasado.

«Y en eso quedamos. El próximo paso debía ser la reunión entre representantes de Exteriores y los militares (…) Pero los americanos no dieron ese paso», dijo.

Añadió que, «en vez de eso, lo que siguió fue una declaración pública sobre que no tiene sentido reunirse».

«Rubio no dijo que hubiera alguna clase de enfrentamiento y que eso es lo que mina las posibilidades (de acuerdo)», explicó.

Lavrov también negó que el motivo del actual enfriamiento con Washington sea que el Kremlin no reconoce a Ucrania como un «Estado soberano».

«Nosotros reconocemos a Ucrania, pero una Ucrania que no sea nazi, que no sea el único país que prohíba una lengua, en este caso el ruso, y que, en línea con la declaración de independencia, sea no nuclear, esté al margen de bloques y sea un Estado neutral», aseveró.

Además, insistió en el argumento que llevó a la cancelación de la cumbre ruso-estadounidense en la capital húngara: el rechazo de una tregua.

Aseguró que el arreglo del conflicto sería posible si Occidente reconociera que la insistencia en un alto el fuego es un callejón sin salida y lo que hay que exigir «no es el cese de las acciones militares», sino la suspensión del suministro de armas a Ucrania.

«No tenemos ningún motivo para excusarnos (…) A grandes rasgos, si no alcanzamos un acuerdo sobre cada punto en la agenda, sí llegamos a un entendimiento en Anchorage», resaltó.

Aunque a renglón seguido afirmó que no había tenido ningún contacto con Rubio desde su última conversación telefónica.

Ensayos nucleares

También desvinculó la cumbre de Budapest de los actuales planes sobre un posible ensayo nuclear, pero admitió que la declaración de Trump sobre una posible reanudación de los ensayos con armas nucleares «causa inquietud» en Moscú.

«Eso es un notable desvío de la concepción que aprobaron (en los años 80 del siglo XX los entonces presidentes de EEUU, Ronald) Reagan y (de la URSS, Mijaíl) Gorbachov. De que una guerra nuclear no puede ser ganada, por eso nunca debe ser declarada», señaló.

E insistió en que Moscú no ha recibido ninguna explicación sobre las afirmaciones de Trump, en el sentido de si se refería a un ensayo con explosión física y reacción nuclear o sólo a una prueba con portadores de cargas atómicas.

Lavrov subrayó que Moscú está dispuesta a abordar con Washington «esas sospechas» sobre que el ejército ruso realiza pruebas bajo tierra «de manera solapada».

Además, negó categóricamente que Putin haya encargado al Gobierno la reanudación de las pruebas o el comienzo de los preparativos para la realización de ensayos en el polígono ártico de Nueva Zembla.

En cambio, matizó, el líder ruso ordenó «analizar la situación y llegar a una opinión consensuada sobre en qué medida la situación exige estudiar la cuestión de la reanudación de las pruebas nucleares». EFE (I)

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