El expresidente de Ecuador Lenín Moreno (2017-2021) negó este lunes haber recibido sobornos en el caso Sinohydro y rechazó tener acuerdos con el actual Gobierno de Daniel Noboa, según declaró a la prensa tras el inicio del juicio por presunto cohecho en el caso Coca Codo Sinclair.
Moreno comparece ante un tribubal integrado por los magistrados Manuel Cabrera, Daniella Camacho y Julio Inga, jueces de la Corte Nacional de Justicia (CNJ).
En el primer día de la audiencia, los abogados de Moreno, quien comparece como acusado junto a otras veinte personas, entre ellas varios de sus familiares, insistieron en que no existe evidencia de que el expresidente, que era vicepresidente de la República cuando ocurrieron los hechos y por lo tanto no tenía ningún poder real, haya intervenido en la adjudicación del contrato ni recibido dinero de la empresa china Sinohydro.
Uno de los principales argumentos de la defensa del exmandatario fue que Moreno no tenía competencias sobre la contratación de Coca Codo Sinclair, ya que el manejo de los sectores estratégicos estaba a cargo del entonces ministro coordinador Jorge Glas.
Además, y en respuesta a los rumores de que su regreso a Quito el pasado miércoles se pactó con el actual Gobierno, el exmandatario negó cualquier acuerdo con el ejecutivo de Daniel Noboa y aseguró que nunca ha hablado ni con el presidente ni con sus ministros.
Moreno dice que es una venganza de Rafael Correa
Lenín Moreno se sentó la mañana de este lunes en el banquillo de la Corte Nacional de Justicia acusado de un delito de cohecho al haber recibido supuestamente sobornos de la empresa estatal china Sinohydro por la construcción de la mayor central hidroeléctrica del país, cuando ejercía como vicepresidente de Correa.
Al expresidente, que ejerce en Paraguay como comisionado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para asuntos de discapacidad, se le acusa de haber recibido junto a su familia presuntamente más de un millón de dólares de un total de 76 millones de dólares en sobornos que la empresa pagó supuestamente por la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, con una potencia de 1.500 megavatios.
En sus declaraciones a la prensa mencionó, por ejemplo, que su departamento en Las Cumbres, en Quito, fue adquirido mediante una hipoteca que todavía paga al Banco del Pacífico, y negó haber estado nunca de vacaciones en una vivienda en Alicante (España).
Además, sostuvo que las acusaciones responden a una «venganza» del expresidente Correa por haberse opuesto a la «reelección indefinida» y haber impulsado una consulta popular para impedir «dictadores perpetuos» en Ecuador.
Glas declarará como testigo
Con todo, Moreno insistió en que permanecerá en Ecuador para enfrentar el proceso porque cree «en la institucionalidad» y afirmó que durante su Gobierno se rescató la libertad de prensa y las instituciones democráticas del país.
Respecto a las acusaciones relacionadas con su entorno familiar, Moreno calificó de «poco menos que infames» los señalamientos contra su esposa y su hija.
La audiencia se suspendió a las 16h20 de este lunes 11 de mayo y continuará mañana martes 12 de mayo a las 08h30 para la presentación de las pruebas de la Fiscalía. Dos policías rendirán testimonio y el tercer testigo será Jorge Glas, exvicepresidente que permanece en prisión en la Cárcel del Encuentro, sentenciado por otros delitos.
Glas, que era el ministro coordinador de sectores estratégicos en 2009, cuando se firmó el contrato, ha sido llamado como testigo por la Fiscalía y también por la defensa de Moreno.
- Con reportes de EFE.


