¿Quién es Ulrich Siegmund, el vendedor de perfumes que pone en jaque al ‘stablishment’ europeo?

Ulrich Siegmund es una de las voces más notorial del movimiento AfD que ha logrado un importante electorado en Alemania., Foto: EFE

Hace poco más de una década, un joven y entusiasta comercial envió una propuesta poco convencional a las autoridades del transporte público de Berlín. Su idea se basaba en el neuromarketing olfativo: difundir esencia de vainilla y lavanda en las estaciones subterráneas para calmar la agresividad de los pasajeros, mitigar el vandalismo y enmascarar los malos olores. Aquella propuesta fue rechazada.

Hoy, ese mismo hombre ha logrado vender un producto infinitamente más ambicioso: Ulrich Siegmund ha liderado a Alternativa para Alemania (AfD) hacia una victoria histórica en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, obteniendo un contundente 43,8% de los votos que sitúa a la formación al borde de la mayoría absoluta. A sus 36 años, este antiguo vendedor de fragancias ambientales ha demostrado que las leyes del comercio y la psicología económica funcionan igual para colocar un perfume que para capitalizar el malestar social.

De la empresa de ambientadores a la cima de TikTok

Nacido en 1990 en Tangermünde —en pleno corazón de la antigua República Democrática Alemana (RDA)—, Siegmund se formó en comercio mayorista y de exportación. Estudió a distancia Administración de Empresas y Psicología Económica, disciplinas de las que extrajo su mantra político: los mensajes sencillos funcionan cuando se repiten de forma incansable. [1, 2]

Antes de subirse a los atriles, Siegmund regentaba una empresa que vendía sistemas de aromas para tiendas y residencias de ancianos. Su propia tesis de grado versó sobre cómo el olfato puede inducir a las personas a abrir la cartera. En la arena política actual, sus opositores democristianos de la CDU intentaron ridiculizarlo tildándolo despectivamente de «vendedor de velas aromáticas», pero el tiro les salió por la culata.

Siegmund entendió antes que nadie que la política moderna ya no se vende en largos debates televisados, sino en la pantalla vertical de un teléfono móvil. Convertido en una auténtica estrella de TikTok, arrastra a más de 850.000 seguidores. Durante la campaña, sus vídeos cortos, dinámicos y musicalizados acumularon más de 28 millones de reproducciones, canibalizando por completo el espacio digital y atrayendo masivamente el voto de los menores de 30 años.

La «Heile Welt»: Vender nostalgia sobre dos ruedas

El talento de Siegmund no reside en la formulación de sesudos programas ideológicos —tarea que delega en las facciones más duras del partido—, sino en su capacidad para envolver el radicalismo en una apariencia de absoluta normalidad y buen rollo.

Siegmund recorrió los pueblos a bordo de una clásica moto Simson de la RDA para conectar con la nostalgia y el descontento popular, prometiendo un «mundo sano» (Heile Welt) que incluye restricciones mediáticas y medidas de deportación.

La sonrisa que blanquea el extremismo

Bajo su fachada accesible, los servicios de inteligencia clasifican a su facción de la AfD como de extrema derecha. Ha evitado condenar firmemente crímenes históricos como el Holocausto y se le ha vinculado a reuniones sobre expulsiones masivas, lo que llevó a la revista Der Spiegel a catalogarlo como un actor muy influyente y controvertido. [1, 2, 3, 4]

Un terremoto político en el Bundestag

Su éxito electoral plantea un reto de gobernabilidad y rompe los cordones sanitarios tradicionales en Alemania, demostrando la eficacia de su estrategia digital y su cercanía populista. (I)

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