Guayaquil / Machala.— La ola de violencia criminal que atraviesa el Ecuador no da tregua. En las últimas 24 horas, al menos cuatro personas perdieron la vida en distintos hechos delictivos registrados entre las provincias del Guayas y El Oro. Las modalidades observadas en estos episodios van desde la incursión con indumentaria apócrifa de la fuerza pública hasta el sicariato callejero y el asalto armado en carreteras.
El acontecimiento de mayor gravedad se registró durante la madrugada del martes 8 de septiembre en la parroquia urbana Pascuales, al norte de Guayaquil. De acuerdo con reportes policiales preliminares, un grupo de sujetos fuertemente armados irrumpió violentamente en un domicilio situado en la cooperativa Paquisha. Los atacantes vestían prendas similares a los uniformes de la Policía Nacional para confundir a los habitantes de la zona e ingresar sin levantar sospechas iniciales.
Una vez en el interior del inmueble, los agresores abrieron fuego de manera directa contra los hermanos Jordy Alexander (27 años) y Bryan Steven (30 años), quienes se encontraban descansando junto a otros familiares. Ambos recibieron múltiples impactos de bala y fallecieron a los pocos minutos en el lugar de los hechos. Investigadores de la Dinased acudieron a la escena para el levantamiento de indicios y señalaron que uno de los fallecidos había salido recientemente de un centro carcelario, por lo que se investiga un posible ajuste de cuentas.
Casi de forma paralela, en la provincia de El Oro, la violencia cobró otra víctima mortal durante la ruta interprovincial Zaruma-Machala. Tres sujetos abordaron una unidad de la Cooperativa de Transportes Piñas a la altura del sector La Torata (Santa Rosa), fingiendo ser pasajeros. Tras avanzar hacia el sector de la parroquia El Retiro, los delincuentes desenfundaron armas de fuego y despojaron de sus pertenencias a las personas a bordo.
En el tramo final del atraco, los criminales dispararon contra los trabajadores del bus. El ayudante de la unidad, identificado preliminarmente por sus compañeros como «Chulillo» (de entre 25 y 30 años de edad), falleció de manera instantánea tras recibir al menos cinco impactos de proyectil. Por su parte, el conductor resultó herido y uno de los pasajeros debió tomar el volante del autobús para trasladar de urgencia a los afectados hasta el hospital del IESS en Machala.
A estos casos se suma un hecho registrado en la zona norte de Guayaquil, en la ciudadela Sauces. En ese punto, un hombre de aproximadamente 32 años de edad, identificado como Carlos M., fue alcanzado por disparos propinados por sujetos en motocicleta mientras transitaba en la vía pública
Entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2026, el conteo oficial consolidado por el Ministerio del Interior y la Policía Nacional registró un total de 4.154 homicidios intencionales a nivel nacional. Manteniendo la tendencia diaria promedio observada durante los meses de julio, agosto y lo que va de septiembre (que oscila entre 20 y 22 muertes violentas diarias a escala nacional), se calcula de manera estimada un acumulado de aproximadamente 5.580 a 5.650 muertes violentas registradas desde el 1 de enero hasta hoy, 9 de septiembre de 2026. Al comparar este volumen con el mismo período del año 2025 —cuando entre enero y septiembre se contabilizaron cerca de 6.120 homicidios— se proyecta una ligera reducción general cercana al 8 % al 10 % en el total acumulado. A pesar de este descenso porcentual, el volumen absoluto se mantiene en los niveles más elevados de la última década en el país, con una fuerte concentración de los casos en las provincias costeras de Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos.
