En un escenario inédito y contra el reloj, el movimiento de la Revolución Ciudadana (RC5) ha sufrido el golpe político más severo de cara a las próximas elecciones locales. Tras el cierre definitivo de los procesos de calificación, el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) dejaron fuera a la mayoría de los candidatos del correísmo a nivel nacional, rechazando un histórico 57% de sus postulaciones presentadas
De una ambiciosa lista de 5.742 candidaturas que el movimiento liderado de forma vitalicia por el expresidente Rafael Correa intentó registrar para diferentes dignidades seccionales, únicamente 2.512 fueron legalmente calificadas. El resto fue inadmitido por la autoridad debido a trabas de democracia interna, la proscripción legal de sus plataformas de apoyo y problemas en el trámite técnico.
El colapso del andamiaje legal
La debacle se atribuye en gran medida al intrincado laberinto judicial que atraviesa el movimiento. Al encontrarse la personería original de la Revolución Ciudadana suspendida por nueve meses por orden del TCE, los cuadros de izquierda intentaron refugiarse en organizaciones aliadas. Sin embargo, la suspensión paralela del Movimiento Amigo provocó un efecto dominó que arrastró y bloqueó los derechos de participación de miles de postulantes que ya habían ganado procesos de primarias internas.
Aunque figuras de alto perfil lograron salvaguardar sus inscripciones a través de alianzas estratégicas —como es el caso de Pabel Muñoz, actual alcalde de Quito que busca la reelección cobijado por el Partido Socialista Ecuatoriano— el impacto en los territorios fue devastador. En la provincia de Tungurahua, el correísmo no consiguió registrar un solo candidato, y en ciudades como Otavalo, la actual alcaldesa Anabel Hermosa quedó formalmente descartada para buscar la reelección.
Radiografía del debilitamiento territorial
La distribución de las listas que sí lograron ser calificadas denota una seria desfiguración territorial de la principal fuerza opositora del país. El volumen fuerte de candidaturas salvadas reside en las juntas parroquiales rurales, perdiendo peso real en las dignidades de mayor jerarquía política.
- Prefecturas: Solo 16 listas aprobadas de 24 provincias.
- Alcaldías: Apenas 120 postulaciones validadas de los 221 cantones existentes.
- Concejalías: 726 urbanas y 237 rurales consiguieron la luz verde.
- Juntas Parroquiales: 1.413 candidaturas aceptadas.
Acusaciones de «dictadura» y cerco electoral
Desde el exilio, Rafael Correa reaccionó con dureza a través de sus plataformas digitales calificando lo ocurrido como una «estrategia mañosa» y una «verdadera dictadura» promovida por el gobierno nacional para ganar espacios sin competencia real. «La dictadura nos ha hecho daño, pero no nos ha vencido», sentenció el exmandatario, quien denunció que el aparato estatal busca proscribir a la oposición mediante la vía judicial.
Por su parte, analistas políticos locales señalan que este masivo bloqueo debilita drásticamente la capacidad de gobernabilidad del correísmo en los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) y plantea un mapa electoral mucho más estrecho y fragmentado en los comicios fijados para el 29 de noviembre. (I)
