Artículos por Carlos Jijón
¡Sereno, Moreno!
Quito, Ecuador
Estimado lector:
Pido disculpas por hablar sobre mí en este espacio. Espero que al terminar la lectura, usted pueda discernir el tema de fondo, que va más allá de asuntos personales. Me disculpo también por algunos términos (soeces, intimidantes, injuriosos) que encontrará. Si se considera una persona sensible, le recomiendo no continuar.
Historietas olímpicas
Quito, Ecuador
Una de las noticias más singulares que llamó mi atención la semana pasada fue el enterarme del pedido realizado al Comité Organizador de Londres de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos (LOCOG, por sus siglas en inglés) para que el presidente Correa desfile junto al equipo olímpico ecuatoriano; y de su rechazo por parte de dicho comité en virtud de la Carta Olímpica.
Entre temores y dudas, Venezuela ingresará al Mercosur
Nuevo incidente suma tensión a relación Argentina – Uruguay
Holmes acusado de 140 cargos por ataque en cine de Colorado
Catalina brilla en gala llena de estrellas en Londres
Ecuador asume presidencia de la Comunidad Andina (CAN)
A falta de simpatizantes, buenas son las firmas…
Guayaquil, Ecuador
Eran las 10 de la mañana, cuando se armo el «rebulú». Cual matiné de cumpleaños al recibir la funda de caramelos, nos preguntábamos «¿a ti que te salió…?». La noticia había sido que cientos de ecuatorianos aparecíamos como adherentes y afiliados de diferentes movimientos y partidos politicos. Cual «bombo en fiesta» empezamos a entrar al portal del CNE y con tan solo digitar nuestro número de cedula, «voalá», aparecía la sorpresa… sin imaginárnoslo, salía en la pantalla que éramos militante, o simpatizante, de algún partido político.
La posibilidad del error
Quito, Ecuador
A sus diecisiete años, Karl Popper ya estaba descubriendo las bases del pensamiento que se dedicaría a defender hasta su muerte en 1994. Muy importante para aquello fue haber visto morir a varios compañeros suyos socialistas y comunistas en un tiroteo con la policía. Entonces Popper se cuestionó profundamente los postulados marxistas hasta concluir “su carácter dogmático y su increíble arrogancia intelectual”. En la misma época trabajó en una clínica infantil del psicólogo Albert Adler, en donde también estuvo en contacto con las tesis de Sigmun Freud. Allí, en cambio, constató cómo las teorías de ambos nunca se ponían en duda, aun cuando surgían datos experimentales que las objetaban.
