Un solo grito
Guayaquil, Ecuador
No deja de impresionar la ambición del pueblo de los Estados Unidos de América. Si alguien conduce un buen vehículo, el sentimiento que despierta en sus ciudadanos es el de trabajar para conseguir uno similar o el de emular los pasos de quien haya hecho el suficiente dinero para poder obtenerlo. Aquí, en cambio, nos damos el lujo de castigar la riqueza.
