Desdolarizaron
Quito, Ecuador
En la historia económica reciente hay, al menos, dos casos de países que estando dolarizados, abandonaron esa divisa a favor de una moneda propia.
En la historia económica reciente hay, al menos, dos casos de países que estando dolarizados, abandonaron esa divisa a favor de una moneda propia.
Jorge Giordani es un viejo comunista que hasta hace pocas fechas fue el Ministro de Planificación y Finanzas del chavismo, primero con Hugo Chávez y luego con Nicolás Maduro. Tiene fama de haber sido un funcionario honrado en un gobierno en el que abundan los rateros.
No equivocarse en la definición de quién es el adversario y en reconocer cuál es el problema principal, son las bases de una buena estrategia. Lo demostró James Carvell, el estratega electoral de Bill Clinton para ganar la campaña de 1992, cuando urgido de mantener la atención y concentrar el trabajo del candidato en el tema adecuado, pegó un cartel en la oficina de campaña en el que resaltaba “la economía estúpido!”, frase que después se popularizó como «¡Es la economía, estúpido!».
Pocos ejemplos tenemos en la humanidad de una fiesta que logre generar un furor colectivo, un sentimiento de pertenencia y felicidad instantánea; pocos ejemplos hay de un evento capaz de mover multitudes hacia los gritos y la algarabía, pocos sucesos tienen la fuerza para revelar masivamente la debilidad del ser humano por el ánimo de victoria, honor y defensa de su identidad.
En un artículo anterior había señalado que “las misiones tanto de las FF.AA. como de la Policía están claramente señaladas en la Constitución. El Art. 158.- La protección interna y mantenimiento del orden público son funciones privativas del Estado y responsabilidad de la Policía Nacional. La palabra privativa según el diccionario de la RAE: ‘Propio y peculiar singularmente de alguien o algo, y no de otro’, esto aclara perfectamente la misión policial, el resto es manipulación y juego de palabras.
Los gobiernos autoritarios del momento, y en especial su versión continental neoprogresista y populista, han tomado al pie de la letra el modelo que George Orwell definió en su libro “1984”: un régimen totalitario siempre en guerra con un enemigo externo, con simultánea y paralela represión interna ante la amenaza de conspiraciones varias.
Hablo en esta columna como un aficionado al fútbol. Uno no particularmente razonable, por cierto. Sobre todo mientras los partidos se desarrollan y si el equipo que yo apoyo no va ganando. Suelo perder la cabeza y más de una vez he expresado mi sentir sobre, por ejemplo, ciertos árbitros (con quienes suelo ser muy cordial). El mundial, como el evento maravilloso que es, parece una muy buena ocasión para que estas cosas ocurran. Así lo veo y así lo vivo yo.
El mismo día en que la selección española de fútbol abandonaba el campeonato mundial en Brasil después de una humillante derrota, el rey Juan Carlos I abdicaba de la corona en favor de su hijo Felipe.
Algún amigo poco familiarizado con el vicio de los libros puede entrar a mi biblioteca en Managua, recorrer con la vista llena de admiración los estantes, y preguntarme: «¿Y te los has leído todos?». Con algo de modestia debo contestarle que no todos, sólo una parte de ellos, lo cual no es más que la verdad, a mi pesar. Nunca se lee todo lo que uno quiere.
D.R. ©® La República EC. Todos los derechos reservados.