¡Basta!
Manchester, Reino Unido
En el curso de las últimas semanas dos hechos delictivos provocaron conmoción. Cobraron la vida de Mónica Spear y su pareja en Venezuela y de un japonés en el Ecuador, amén de una niña y una esposa, heridas en los tiroteos, pero sobre todo desagarradas para siempre por los macabros eventos. Los crímenes resonaron nacional e internacionalmente por tratarse de una afamada artista (ex miss) y su familia, y de turistas nipones, que habían decidido vacacionar, sin más interés que pasarla bien como en cualquier viaje recreativo. Pero se encontraron con un trágico descanso eterno, que solo hubiera engrosado las abultadas cifras de crónica roja con su secuela de olvido paulatino, de no mediar el perfil y el origen de las víctimas.
