¿Sin libros ni lectores?
Guayaquil, Ecuador
Para comenzar una anécdota. El día de «Halloween» los directivos de la Librería Sur, Lima, San Isidro, tuvieron una extraña idea que resultó un éxito: hacer en vez de una noche de brujas, una de libros. Ello implicaba por supuesto romper los rígidos horarios laborales de apertura y cierre de la librería. Es decir, que «Sur» estaría atendiendo al público hasta las dos de la madrugada como mínimo. A las doce de la noche, la cola de clientes esperando para pagar atravesaba la librería. Pero eso no era sino el resultado de lo que pasaba en la librería abarrotada, llena de lectores hojeando libros, revisando tapas, preguntando por obras que no aparecían mientras en una mesa del fondo se servía a discreción pequeños vasitos de pisco o copitas de vino tinto….
