Buena prensa
Montevideo, Uruguay
La lectura de algunos rankings me refrescaron los lamentos del entonces presidente mejicano, Felipe Calderón Hinojosa, que se quejaba de que México tenía mala prensa. Allá por fines del 2010, en una charla informal, aunque no reservada, con una media docena de periodistas y cafés de por medio, el mandatario comparaba la suerte de su país, en materia de prensa internacional, con la de Brasil. La tasa de homicidios en Brasil, observó, es bastante más alta que la de México; sin embargo, todo los corresponsales cuentan nuestros muertos y de los de ellos ni se acuerdan.
