Espíritu de cuerpo
Quito, Ecuador
La ley de comunicación recientemente aprobada por la Asamblea Nacional ha generado una serie de reacciones, posiciones y opiniones a nivel internacional, que realmente me ha sorprendido como ecuatoriano. Localmente hablando, la gran mayoría de ecuatorianos mira con cierto beneplácito la aprobación de esta ley, que lamentablemente ha sido negativamente manchada por faltas infantiles en el proceso final de su aprobación. La ley es perfectible, requiere de correcciones menores, pero el espíritu de la misma, además de revolucionaria, asfalta el camino a cambios impensados dentro del poderoso mundo de la empresa privada de la comunicación.
