¿Qué pasa si quiebra Chipre?
París, Francia
¿Qué ocurre si quiebran el sistema bancario y el gobierno de Chipre y si el país tiene que abandonar la eurozona?
¿Qué ocurre si quiebran el sistema bancario y el gobierno de Chipre y si el país tiene que abandonar la eurozona?
Como dijo César Gaviria, ex presidente colombiano y ex secretario general de la OEA, en un artículo publicado en The Washington Post, «un grupo de países encabezados por Ecuador busca ‘reformar’ la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre la Libertad de Expresión. El supuesto propósito de estos cambios consiste en ‘fortalecer’ la protección a los derechos humanos. De consumarse, sin embargo, estas reformas debilitarán seriamente a la Comisión y facilitarán la tarea a aquellos gobiernos que violan los derechos fundamentales y limitan la libertad de expresión».
La muerte de Hugo Chávez y sus espectaculares funerales han dado pie a un torrente de cretinismo político —y, por tanto, de desinformación— sin parangón en los últimos tiempos. No me voy a detener —pues es de sobra conocida— en la figura de este “amigo de los pueblos libres” cuyos mejores aliados eran un puñado de dictadores con las manos manchadas de sangre: Ahmadineyad, Bachar el Asad, Fidel Castro, Gadafi…
El sistema interamericano de derechos humanos es el mecanismo más idóneo con que contamos actualmente para asegurar que los gobiernos de las Américas efectivamente protejan estos derechos y libertades públicas. Hasta hoy, solo unos pocos países se han sumado a los insistentes esfuerzos de Ecuador para debilitar nuestro sistema regional de derechos humanos. Ha llegado el momento de que los gobiernos que tienen un compromiso genuino con los derechos humanos y la democracia defiendan a la comisión y pongan fin a esta campaña dañina.
Cuando el esposo de Maria da Penha le disparó en la espalda, dejándola parapléjica, ese fue el momento culminante de años de violencia doméstica. En su lucha por encontrar justicia, Maria tuvo la suerte de encontrar un aliado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (IACHR, por sus siglas en inglés), un respetado organismo independiente fundado en 1959 para proteger los derechos de las personas en todas las Américas. Luego de las averiguaciones de la Comisión sobre el caso, el Gobierno de Brasil tomó medidas decisivas: el exesposo de Maria fue a la cárcel y, en el año 2006, Brasil promulgó una ley ejemplar sobre la violencia contra la mujer. Se la nombró la Ley Maria da Penha.
TODA PERSONA tiene derecho a su buena fama, y uno no puede andar señalando con el dedo “pecadores”. Eso es propio de los fariseos; y Jesús fue muy duro con los fariseos, pero ni siquiera cuando los criticaba se atrevía a señalarlos con nombre y apellido. Sólo decía “los fariseos”. De repente no sería ningún escándalo que alguien escriba un blog pidiendo que oren por “los que no conocen a Dios”, o por “los que tienen en sus manos los destinos de los pueblos, para que no permitan que se aprueben leyes que atenten contra la vida, la familia y…”, o whatever, pero siempre así en abstracto. Calificar a una persona concreta de esa manera, convertirla en “pecadora pública” –incluso en el supuesto no consentido de que, efectivamente, fuera una pecadora y que lo fuera de manera pública– NO ES UN PROCEDER CRISTIANO. En serio, no lo es. Es una falta de caridad para con esa persona, y toda persona merece nuestro respeto.
Desde finales del siglo XV, partieron desde tierras europeas codiciosos conquistadores en busca de ganar fama, mares, tierras y tesoros. Con el objetivo de lograr su ambiciosa empresa, arrasaron a su paso no solamente con civilizaciones, territorios y riquezas, sino también con la historia y futuro de las culturas en cuyo territorio anclaron sus poderosas naves y marcharon sus ejércitos cargados de voracidad, enfermedades y perversidad. Los conquistadores, como dice Eduardo Galeano en su obra “Las venas abiertas de Latinoamérica”, practicaron con habilidad política la técnica de la traición y de la intriga, destrezas que los asistieron con enorme éxito al ejecutar su brutal embestida.
Francisco, con su nombre y actitudes iniciales, quiere representar ese cambio fundamental y necesario. Cualquiera que haya visto la película Elefante blanco (2011) sabe lo que significa el trabajo de los curas “villeros” en las barriadas pobres bonaerenses, en donde la marginalidad la configuran un crisol de migrantes y argentinos unidos por su indefensión y el acoso de la droga. Allí los sacerdotes son la única referencia coherente en medio de la locura de la inexistencia del Estado y el desasosiego de un estado de guerra –la de la supervivencia- permanente. Bergoglio, en mensaje y presencia, significó una Iglesia en la calle, compartiendo con los pobres su pesar y devolviéndoles la dignidad de hijo del Dios cuya imagen nos devolvió el santo de Asís.
Las medidas contra la prensa que se asumen en los países gobernados por regímenes bolivarianos no son novedosas. Es más, ni siquiera sorprenden. En verdad, ellas responden a un bien urdido plan de los totalitarios que están al frente de esas naciones para evitar que la población tenga libre acceso a la información y pueda gozar tranquilamente de la libertad de expresión. Es la forma más efectiva que han encontrado para esconder sus mentiras y los estrepitosos fracasos económicos de sus respectivas gestiones.
De las versiones rendidas ante el Ministerio Público se concluye que P le proporciona el golpe en la cabeza que termina con la vida de Karina y S quién la ahorca. “De alguien que mata se puede esperar que sea capaz de cometer una violación”, eso es lo que piensa Liz López en voz alta, mientras mira al vacío. La experiencia ha resultado en restricciones para Liz López; ya no sale como salía antes y procura no estar sola. Por ahora son razones de seguridad. Pero profundamente cree que en el futuro no detendrá su vida. Hace poco Liz participó en un coloquio sobre femicidios a propósito del caso de su amiga. Le sorprendió la conclusión de un chico que dijo: “ella se expuso”. “Si sales con una amiga –piensa Liz– y ella viene con amigos no vas a pensar que son violadores o asesinos, simplemente que son chicos y ellos eran chicos universitarios”.
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