Si no lo llamamos democracia, se acaba el problema
Buenos Aires, Argentina
En pocos días del pasado mes de diciembre han sucedido en el mundo tres hechos bien interesantes de comparar porque tienen mucho en común. Se los cuento. El 10 de diciembre Cristina Fernández, viuda de Kirchner, tomó posesión de su segundo mandato como presidenta de la Argentina. Siete días después, murió Kim Jong-il, el dictador vitalicio de Corea del Norte, que se hacía llamar Querido Líder por sus súbditos. Y el 21 de diciembre Mariano Rajoy juró como nuevo presidente de Gobierno en España.
